La educación en Ciencias de la Computación en España 2015, a debate

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Miércoles, 20 Abril, 2016
El estudio revela que las Ciencias de la Computación son un concepto poco conocido y confuso en nuestro país. La enseñanza en CC se encuentra aún en su fase inicial, al no haber sido implantada por la mayoría de los centros escolares de nuestro país. El apoyo de los padres y su conocimiento sobre la tecnología son factores fundamentales en el interés de los alumnos por las CC. Existe una brecha de género en el estudio de las CC: los niños perciben una mayor confianza en sus capacidades para la tecnología.

El crecimiento exponencial de las tecnologías y su impacto en la transformación de la sociedad hace imprescindible el fomento del estudio de las Ciencias de la Computación a corto y medio plazo en nuestro país, de forma que pueda equipararse al resto de Europa en cuanto al aprendizaje de la programación informática como una habilidad básica del siglo XXI. Aparte de la futura escasez de talento digital, que no será capaz de cubrir la demanda de profesionales de un sector TIC en auge, la adquisición de las habilidades que desarrollan las CC como la creatividad, el pensamiento crítico y lógico y la resolución de problemas complejos hacen del pensamiento computacional una de las competencias clave para acceder a cualquier profesión del mercado laboral. 

El informe “Educación en Ciencias de la Computación en España 2015”, elaborado por Google, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y everis,  tiene como objetivo de analizar la situación actual de la enseñanza en CC en España para alumnos entre 6 y 16 años e identificar las variables influyentes en el proceso de elección de este itinerario formativo, proponiendo una serie de recomendaciones para la introducción, expansión y mejora de la enseñanza de esta materia en el corto y medio plazo. 

Ante la creciente presencia de la tecnología en nuestra sociedad y el aumento de la demanda de profesionales digitales por parte del mercado laboral, el informe identifica los factores decisivos que impactan en la decisión de los alumnos para decantarse o descartar el estudio de las CC, y propone una serie de ámbitos de actuación y recomendaciones para potenciar las CC en el ámbito escolar y familiar. 

El informe parte de un estudio realizado durante el último año a partir de más de 2.000 encuestas a padres y alumnos, entrevistas y grupos focales con directores, docentes y familias procedentes de ocho comunidades autónomas, así como un panel de expertos, que han permitido investigar las causas de la falta de vocaciones por el estudio de las CC, identificar las barreras y las claves para aumentar la percepción positiva y el interés por la enseñanza en esta materia. 

Una ciencia desconocida

El informe pone de manifiesto que existe un desconocimiento generalizado en la sociedad española sobre qué son las CC y qué materias engloban, siendo una de las barreras críticas para entender su importancia y el valor de su aprendizaje desde edades tempranas. Así, un 82% de los padres y un 76% de los alumnos de entre 12 y 16 años no saben qué abarcan las CC o las confunden con otros términos. 

La presencia, aún escasa, de las CC en el currículo escolar es una las causas de este desconocimiento ya que, según demuestra el informe, el estudio de las CC en  Educación Primaria y Secundaria se encuentra en su fase inicial, al no haber sido adoptado por la mayoría de los centros escolares de nuestro país. En consecuencia, tanto el uso de dispositivos digitales (5% en el caso de los alumnos de Primaria y 16% en el de los de Secundaria) como el reconocimiento de los lenguajes para programar (sólo un 24% conocían el Scratch como una herramienta de programación) es aún testimonial en nuestros centros educativos. 

Los padres, llave o barrera para las vocaciones

El informe subraya el papel de los padres como potenciales potenciadores o freno de las vocaciones computacionales, poniendo de manifiesto paradojas como que, a pesar de su percepción positiva sobre las CC (el 73% considera que deben ser enseñadas en el colegio) y  su capacidad de influencia directa en el hecho de que los niños puedan cursar CC como actividad extraescolar, existe un significativo porcentaje (32%) que no considera una prioridad la enseñanza de esta materia y que la percibe como un objeto de estudio demasiado complicado, percepción que se acaba manifestando como desinterés en el caso de los alumnos. 

Por ello, el impacto del conocimiento y del apoyo de los padres se revela crucial para que los alumnos se interesen por las CC. Como destaca el informe el 87% de los alumnos cuyos padres tienen una buena comprensión de la tecnología, están interesados en las CC, reduciéndose el porcentaje a un 58% en el caso de los niños cuyos padres carecen de la misma por no contar con formación o habilidades informáticas básicas. En el caso de los alumnos de Secundaria, un 63% de los que cursan estos estudios han sido motivados por sus padres.   

Para los padres, la enseñanza de las CC no es entendida como prioritaria en el corto plazo debido a la falta de conocimiento de los beneficios que puede representar en sus hijos el estudio de las mismas en edades tempranas. Así el 32% de los padres de niños de entre 6 y 11 años que no estudian CC prefieren que no no quieren que las empiecen a cursar, por tres motivos fundamentales, según el informe: las perciben como una materia demasiado compleja y poco adecuada; consideran que los niños dedican ya un excesivo tiempo a los dispositivos digitales y les preocupa el uso seguro de internet. 

Dificultad, estereotipos y brecha de género

Una vez iniciados los estudios de CC, se aprecia una significativa mejora de la percepción de los alumnos y su interés por la materia (el 77% de los alumnos de entre 12 y 16 años que estudian CC quieren continuar), por lo que el informe indica que la barrera a superar es el escepticismo inicial por la percepción preconcebida de la complejidad de las CC mediante la promoción de iniciativas que acerquen sus contenidos a los estudiantes y faciliten su iniciación en este ámbito. 

En cuanto a las diferencias por género, el caso de las niñas, queda de manifiesto un menor interés real por el estudio de las CC, motivado en parte por la incertidumbre que les generan y su relación con otros temas tecnológicos que no captan su atención, más cercana a temas relacionados con la comunicación y los aspectos sociales. 

La influencia de los padres también impacta sobre la brecha de género ya que las niñas que estudian CC en mayor porcentaje que los niños (65% y 61%) lo hacen porque sus padres las apoyan. Por el contrario, las niñas que no estudian CC no lo hacen porque reciben menos apoyo de sus padres que los niños (12,9% frente al 23,9% para los niños). Además, las niñas, en un mayor porcentaje que los niños perciben que sus padres piensan que son más capaces de estudiar temas relacionados con Lenguas y Ciencias Sociales (37% en el caso de las niñas y 15% en el caso de los niños). 

En cuanto a la disponibilidad de recursos tecnológicos, el informe concluye que los alumnos españoles disponen de las infraestructura necesaria para realizar actividades relacionadas con las CC, ya que existe una alta penetración en el uso de dispositivos TIC y el acceso a Internet está extendido, en cambio, los jóvenes son meros usuarios de la tecnología y no llegan a adquirir conocimientos ni a profundizar en habilidades en CC. 

Por último, en relación a la capacitación de los docentes para enseñar CC, el informe aconseja la puesta en marcha de un plan de mejora en cuanto a la formación de los docentes como paso previo para la integración efectiva de las CC en el currículo educativo.