Asesores científicos se preparan para llevar la ciencia al Parlamento

Lunes, 2 Julio, 2018

Los días 4 y 5 de julio, un grupo de investigadores de diferentes áreas del conocimiento y en distintas fases de la carrera investigadora recibió un curso de asesoramiento científico y tecnológico al poder legislativo impartido por expertos nacionales e internacionales, entre los que destacan el Dr. Chris Tyler, Director de Políticas Públicas en University College of London y ex director de la Oficina Parlamentaria de Ciencia y Tecnología del Reino Unido (POST), Elvira Fortunato, miembro del Mecanismo de Asesoramiento Científico (SAM) de la Comisión Europea, y Theo Karapiperis, de la unidad de prospectiva científica de la oficina de asesoramiento científico del Parlamento Europeo (STOA). 

Esta primera promoción de técnicos de asesoramiento científico está formada por 25 científicos seleccionados a través de una convocatoria pública en la que participaron más de 200 candidatos. En total, 10 hombres y 15 mujeres, con edades comprendidas entre los 26 y los 49 años y procedentes de distintas comunidades autónomas (Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla y León, Aragón, Asturias, Navarra y Canarias), Estados Unidos y Reino Unido, se preparan para llevar la ciencia al Parlamento. 

Al finalizar el curso, organizado por la iniciativa ciudadana “Ciencia en el Parlamento” y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), que tuvo lugar en el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT), los técnicos comenzaron a trabajar para recabar las evidencias científicas existentes en los temas de gran relevancia social (cambio climático, envejecimiento, contaminación, conciliación familiar y social, etc.) que se debatirán en las jornadas #CienciaenelParlamento 2018 que tendrán lugar en el Congreso de los Diputados los días 6 y 7 de noviembre en el marco del 40 aniversario de la Constitución española. 

El objetivo final de esta iniciativa es establecer los mecanismos de diálogo y formación entre científicos y políticos -que ya existen en otros países europeos como Reino Unido, Alemania o Francia- para garantizar así que las decisiones estratégicas que se tomen en el proceso de elaboración de leyes y políticas públicas incorporen la evidencia científica disponible en el momento en el que son elaboradas. De este modo, se consigue también que la investigación se conecte más con las necesidades que la sociedad demanda.