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Especies más amenazadas
- Oso pardo
- Lince ibérico
- Águila imperial
- Quebrantahuesos
- Bucardo
- Malvasía cabeciblanca
- Urogallo cantábrico
- Lagarto gigante de La Gomera
- Samaruc
Casi 160 especies de fauna y flora de nuestro
país están consideradas “en peligro de extinción” en el Catálogo Nacional
de Especies Amenazadas, 27 de las cuales son vertebrados. En muchos
de los casos la regresión sufrida continúa, por lo que podrían llegar
a extinguirse en breve de no invertir la tendencia actual, pese a
lo cual se siguen sin aprobar los correspondientes Planes de Recuperación,
obligatorios para todas las especies en extinción desde 1989.
A continuación se describe el estado de conservación y las medidas
de actuación para la recuperación de algunos de los vertebrados en
peligro de extinción más representativos de la Península Ibérica:
Oso pardo (Ursus arctos). Es la especie que cuenta con
un mayor número de planes de recuperación. Se han aprobado cinco planes
en las Comunidades Autónomas de Cantabria (1989), Castilla y León
(1989), Asturias (1991), Galicia (1992).y Navarra (1996). Se estima
que en la actualidad en número de ejemplares de Oso pardo en España
no llega a 100. La escasa densidad de población, y su elevada movilidad
hacen difícil la delimitación de su área de distribución, pero parece
confirmado que existen dos poblaciones separadas por la presencia
de numerosas barreras derivadas de la actividad humana, como autopistas,
ferrocarriles, pistas de esquí, minerías, etc. Recientes trabajos
genéticos parecen confirmar el aislamiento de las dos poblaciones.
A pesar de todos los esfuerzos puestos en su recuperación, y de ser
una de las especies europeas que más dinero recibe a través del programa
LIFE (2400 millones de euros en diez años), la disminución en el número
de individuos es un hecho evidente.
Entre las principales causas de la disminución poblacional de Oso
pardo se encuentran la alteración y fragmentación del hábitat, la
caza furtiva, y la presencia de trampas en principio destinadas para
la captura del jabalí pero que provocan mortandad en los osos.
Organizaciones como FAPAS, y la Fundación Oso Pardo, en colaboración
con las administraciones regionales y el Ministerio de Medio Ambiente,
llevan a cabo un plan de vigilancia y control que evite en lo posible
la disminución del número de osos en la Cordillera Cantábrica, que
incluye la compra de porciones de montes proindivisos de calidad osera,
la gestión de los cotos de caza, la sensibilización ciudadana, el
mantenimiento del legado cultural relacionado con el oso, la lucha
contra la caza furtiva, y contra la degradación de las zonas de cría
del oso.
Línce ibérico (Lynx Pardinus). Se considera el felino
más amenazado del mundo. Se estima que actualmente su población se
reduce a número aproximado de 300 ejemplares, concentrados principalmente
en el cuadrante suroccidental de la Península Ibérica, en zonas de
matorral y monte mediterráneo. Las principales amenazadas para la
supervivencia de la especie son la alteración y fragmentación del
hábitat debidas a la actividad humana, que provoca un aislamiento
cada vez mayor de las diferentes poblaciones; la disminución del número
de conejos, siendo este la base de su dieta; y la mortandad provocada
directa o indirectamente por el hombre, ya sea por atropellos en carreteras
o debido a la actividad cinegética.
Aunque la normativa internacional (Convenio de Washington, Anexo I;
Convenio de Berna, Anexo II), comunitaria (Directiva Hábitats, Anexo
II como especie prioritaria y Anexo IV).y nacional (R.D. 439/90 y
Ley 4/89).protegen a esta especie, lo cierto es que ninguna de las
Comunidades Autónomas que cuentan con la presencia de este felino,
tienen con un plan de recuperación, de obligado establecimiento en
España para las especies catalogadas en peligro de extinción, contando
únicamente con borradores.
En la actualidad están en marcha el Plan de Manejo del Lince, y el
Programa Experimental de Cría en Cautividad que pretende crear un
banco de recursos genéticos que represente con la mayor fidelidad
posible la diversidad genética del lince.
Aguila Imperial(Aquila adalberti). Es una especie endémica
de la Península Ibérica, que habita en bosques mediterráneos de las
Comunidades Autónomas de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid,
Extremadura y Andalucía.
El Aguila Imperial se encuentra en un estado precario de conservación,
estimándose que quedan menos de 130 parejas, disminuyendo el número
de individuos de esta especie desde 1994.
Para frenar su regresión, la Dirección General de Conservación de
la Naturaleza en colaboración con expertos de las Comunidades Autónomas
y científicos de diversos organismos públicos y privados, elaboraron
la Estrategia para la conservación del Aguila Imperial Ibérica, de
aplicación en las cinco Comunidades en las que se distribuye, en la
que se propone la diferenciación de dos tipos de áreas principales:
las Areas Críticas, vitales para la supervivencia de la especie, y
las Areas Sensibles, de relativa importancia para la supervivencia
de la especie.
Actualmente no se ha aprobado ningún Plan de Recuperación de esta
ave.
Quebrantahuesos (Gypaetus Barbatus). Cuenta con tres
planes de recuperación en Cataluña (1994), Aragón (1995), y Navarra
(1995). Esta especie ha sufrido una severa regresión en Europa en
los siglos XIX y XX, desapareciendo de numerosos países y llegando
al borde de la extinción en otros. Las poblaciones pirenaicas, sin
embargo, han aumentado el número de parejas reproductoras, aunque
el área de distribución se mantiene invariable. Se calcula que viven
en Europa alrededor de 110 parejas, de las que 92 se localizan en
los Pirineos, 77 de ellas habitan en la parte española.
Actualmente está en marcha un Plan de Reintroducción de la especie
en Andalucía, concretamente en Cazorla, Segura y Las Villas. Además
el Ministerio de Medio Ambiente ha puesto en marcha en la Comunidad
Autónoma de Cataluña, el proyecto “Biología de la reproducción del
quebrantahuesos”, con el objetivo de documentar diferentes aspectos
de la biología de esta ave para contribuir a la mejora de la conservación.
Bucardo ( Capra pyrenaica pyrenaica). Desde principios
del Siglo XX, el Bucardo estaba considerado como una especie en regresión,
hecho que aceleró la declaración del Valle de Ordesa como Parque Nacional
en 1918. Se aprobó el plan de recuperación en Aragón en 1993, pero
fracasó ya que el día 6 de enero de 2000 apareció muerto el último
ejemplar de Bucardo en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido,
por lo que la especie se considera extinguida. Entre las principales
causas de su desaparición se encuentran la creciente actividad humana
en la zona, la caza ilegal de estos ejemplares, la competencia con
el sarrio, y la endogamia.
Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala). Especie en peligro
de extinción, que cuenta con plan de recuperación en Castilla-La Mancha
en 1995. Es una especie muy sensible a la alteración del medio, que
a mediados de los 70 se encontraba al borde de la extinción con poco
más de medio centenar de ejemplares. Sin embargo mediante iniciativas
surgidas para evitar su retroceso, incluyendo un plan de recuperación,
se ha conseguido aumentar notablemente en número de individuos de
las poblaciones españolas. En el año 2000 fueron censados 4489 ejemplares
en todo el territorio nacional, el doble que en el año anterior.
Los principales peligros para esta especie son la degradación de los
humedales en los que habita, y la presencia en la Península Ibérica
de Malvasía canela o cariblanca (Oxyura jamaicensis) procedente del
Norte de Europa, que pueden hibridar con la especie autóctona.
Principalmente se localizan en la Comunidad Valenciana (más de 3000
ejemplares), y Andalucía (con más de 1000 ejemplares censados), aunque
también se distribuye por Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña,
País Vasco, y Baleares.
Urogallo cantábrico(Tetrao urogallus cantabricus). Especie
recientemente incluida en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas,
en la categoría de “vulnerable”, está sufriendo una drástica reducción
de sus poblaciones, que se manifiesta en la reducción del número de
ejemplares y de las áreas de ocupación, además de la desaparición
de las áreas periféricas. En la Cordillera Cantábrica, de los 582
machos censados en 1982, en la actualidad quedan alrededor de 200.
De acuerdo con el Plan Rector de los Picos de Europa, la administración
del Parque Nacional Picos de Europa desarrollará un programa específico
para la conservación del urogallo, en coordinación con los planes
de manejo de fauna existentes en las Comunidades Autónomas Los principales
peligros para la supervivencia de esta especie son la caza furtiva,
la construcción de numerosas pistas y carreteras en zonas de cría,
el exceso de excursionistas en estas áreas, o los depredadores naturales
como jabalíes, zorros o mustélidos.
Lagarto gigante de La Gomera (Gallotia simony gomerana).
Es uno de los reptiles más amenazados del mundo. Es un endemismo de
la isla de la Gomera, que se creía extinto desde hace más de 500 años,
pero que recientemente ha sido descubierto en los acantilados del
Valle del Gran Rey.
No se conoce con certeza el número de ejemplares existente, debido
a la dificultad de realizar censos en las zonas que habita.
Los problemas para la supervivencia de esta especie son muchos. Se
trata de animales torpes, especialmente los adultos, que pueden llegar
a medir más de medio metro y que han tenido que refugiarse en barrancos
y acantilados. Su mayor amenaza son los animales introducidos por
el hombre en la isla, y en especial los gatos.
El Gobierno de Canarias ha elaborado un plan para la recuperación
de la especie, que se llevará a cabo entre el 2001 y 2004, financiado
en su mayor parte por la UE a través del Proyecto Life.
Samaruc (Valencia hispanica). El Samaruc o Samarugo
es un pez endémico de las marismas de la Comunidad Valenciana, catalogado
como “en peligro de extinción” en el Catálogo Nacional de Especies
Amenazadas.
A pesar de ser uno de los 24 vertebrados más amenazados del mundo,
según una lista realizada por la UICN, pasa desapercibido a la opinión
general debido a la falta de información de esta especie.
Este pez vive en aguas muy limpias y cristalinas, por lo que es un
bioindicador de la calidad del agua. Por ello uno de los factores
que más ponen en peligro su supervivencia es la contaminación del
agua de las marismas por la actividad agrícola, urbana e industrial,
aunque también le afectan negativamente la degradación de los hábitats,
y la introducción de especies exóticas depredadoras o competidoras
como la gambusia.
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