Otros residuos
Dedicamos este último apartado a residuos
que no se han tratado específicamente en el documento y, creemos,
merecen una mención especial. neumáticos
fuera de uso | pilas |
vehículos| aparatos
eléctricos y electrónicos
5.1. Neumáticos fuera
de uso (NFUs)
Los neumáticos son un elemento indispensable en nuestra sociedad
motorizada. Su fabricación y eliminación una vez usados
supone un gravísimo problema medioambiental, primero por la
elevadísima cantidad de energía que se consume en fabricarlos
(medio barril de petroleo crudo para fabricar un neumático
de camión) y segundo porque acostumbran a acabar su vida útil
en vertederos incontrolados, con el consiguiente impacto en el medio.
En España se aprobó en octubre de
2001 el Plan
Nacional de Neumáticos Fuera de Uso,
vigente hasta el año 2006 con el fin de cambiar el panorama
desolador existente y llevar a cabo una gestión sostenible
de este residuo. Según el Plan, aproximadamente el 80% de los
NFUs se vierten, se recicla un 1% y se valoriza energéticamente
un 3%. Además existe un stock histórico de alrededor
de cuatro millones de toneladas de NFUs en vertederos y áreas
incontroladas que debe gestionarse.
La reútilización más frecuente
del NFUs es proceder a su recauchutado, aprovechando la carcasa metálica
que ha de revestirse de caucho con unas características en
consonancia con el destino del neumático. No obstante y dado
que la carcasa sufre fatiga y deterioro a lo largo de su vida, el
número de recauchutados que admite un neumático es limitado.
Dentro del principio de minimización y prevención, la
gestión de NFUs apunta por la fabricación de neumáticos
de mayor calidad y duración, así como por fomentar una
conducción mas cuidadosa junto con el mantenimiento del buen
estado de las carreteras de manera que se alargue la vida útil
del neumático.
En cuanto al reciclado y aprovechamiento de los componentes de los
NFUs, actualmente existen diversos métodos para sustituir a
la quema directa y al almacenamiento, que provocan emisiones de gases
nocivos y proliferación de roedores e insectos respectivamente.
- Termólisis: Sistema en
el que se calientan a altas temperaturas los materiales de residuos
de neumáticos en ausencia de oxígeno. Permite obtener
los compuestos originales del neumático, metales, carbones
e hidrocarburos gaseosos, y devolverlos a las cadenas industriales.
- Pirólisis: Se encuentra aun en fase de investigación
y presenta problemas técnicos de separación de la
gran cantidad de compuestos carbonados que se producen en el proceso,
ademas de ser muy costoso
- Incineración: Consiste en la combustión de
los materiales orgánicos del neumático en hornos refractarios.
Es un proceso costoso y altamente contaminante, aunque el calor
generado puede ser útilizado como energía.
-Trituración mecánica: Proceso mecánico
en el que se obtienen productos de alta calidad y limpios de impurezas,
lo cual permite su útilización en nuevos procesos
y aplicaciones.
-Trituración criogénica: Método poco
recomendable por requerir instalaciones muy complejas que no resultan
rentables económicamente y en el que se obtienen productos
de baja calidad.
Los materiales obtenidos tras el tratamiento de
los residuos de neumáticos pueden emplearse en distintas aplicaciones,
por ejemplo como componentes de las capas asfálticas que se
usan en la construcción de carreteras. La granza de caucho
se aprovecha en la industria del calzado (suelas de zapato), para
pavimentos (campos de juego, patios de niños), revestimientos,
etc. La chatarra de acero se puede aprovechar por la industria siderúrgica,
aunque su posible contaminación con caucho y otras sustancias
pueden crearle dificultades.
El Instituto de Acústica del CSIC ha desarrollado
un proyecto
para la útilizacion de estos materiales en el aislamiento acustico,
ya que el caucho procedente de los neumaticos de desecho para material
absorbente acústico requiere, en principio, sólo tratamientos
mecánicos de mecanizado y molienda. Estos tratamientos conducen
a un producto de granulometría y dosificación acorde
con las características de absorción acustica de gran
efectividad.
Fuentes y para saber más:
Reciclaje:
Neumáticos
Tyre
recycling succes: Consejos para industrias
que quieran dedicarse al reciclado de neumáticos. Bureau
of international recycling
Revista Ambientum. Plan
nacional para neumáticos fuera de uso
Revista Ambientum. Residuos
de neumáticos usados. Generalidades
RECUPERACIÓN
INTEGRAL DE NEUMÁTICOS USADOS Explicación
detallada de la Pirólisis
5.2. Pilas y acumuladores
Pilas botón, pilas cilíndricas o prismáticas
(recargables o no), baterías de telefonía móvil
y de videocámaras...las pilas usadas no son un residuo cualquiera.
Por su composición son especialmente tóxicas y peligrosas
para el medio ambiente, especialmente aquellas que contienen cadmio
(pilas recargables) o mercurio (la mayoría de las pilas botón,
pilas alcalinas y de óxido de plata), aunque también
son preocupantes otros metales como el manganeso, níquel y
cinc.
Cuando las pilas se tiran a la basura doméstica, suelen acabar
en un vertedero donde se oxidan. Como consecuencia, el mercurio presente
en su composición se libera contaminando el suelo y pudiendo
llegar a mezclarse con las aguas, o se convierte en metilmercurio,
compuesto bioacumulable de elevada toxicidad. Es por tanto imprescindible
proceder a separar las pilas del resto de los residuos domésticos
y llevarlas a los contenedores dispuestos para su recogida selectiva.
Estos contenedores específicos pueden encontrarse tanto en
la calle como en establecimientos colaboradores.
Una vez recogidas, las pilas se llevan a una planta
de reciclaje donde se segregan y se separa
el mercurio de otros metales y del resto de
materiales que constituyen la pila. El proceso requiere la trituración
de la pila, excepto en el caso de las pilas botón, y se introducen
en un destilador que se calienta hasta la temperatura adecuada. La
condensación posterior permite la obtención de un mercurio
con un grado de pureza superior al 96%. De la trituración de
las pilas normales se obtiene escoria férrica y no férrica,
papel, plástico y polvo de pila. Este último debe seguir
distintos procesos para recuperar los metales que contiene.
Existen pocas plantas de reciclado de pilas ya
que el proceso útilizado requiere un elevado consumo de energía
y los tratamientos posteriores para recobrar el resto de componentes
exigen una elevada inversión económica no siempre recuperable.
Por ello las pilas tambien se destruyen mediante incineración
o se disponen en un vertedero controlado (relleno). En el primer caso,
las pilas se convierten en ceniza inerte, pero las emisiones gaseosas
del proceso están cargadas de partículas finas de metales
como cadmio, mercurio y cinc, cuya proporción de descarga al
medio ambiente depende de la calidad del equipo. En cuando a los vertederos,
es imprescindible asegurar su estanqueidad para evitar filtraciones
indeseables tanto al suelo como a las aguas, mediante láminas
impermeabilizantes, lechos de cal y sistemas de recolección
de filtraciones. No obstante la elevada concentración de elementos
tóxicos junto con la dificultad de conseguir la estanqueidad
total, eleva la gravedad de las consecuencias en caso de fallo del
sistema de control.
Se concluye que la recogida selectiva de las pilas y acumuladores,
su reciclaje o disposición final posterior no soluciona el
problema que las pilas crean al medio ambiente. Es necesario atajar
el problema desde su inicio, en la fabricación o en la elección
de fuentes de energía. Cada vez más, los fabricantes
de pilas se esfuerzan por entregar un producto de calidad y respetuoso
con la naturaleza (por ejemplo, la proporción de mercurio se
ha reducido drásticamente) por lo que es preferible escoger
pilas que contengan menos productos perjudiciales, aunque la opción
más ecológica es emplear pilas recargables que de usar
y tirar, y, por supuesto, la electricidad o la energía solar
frente a las baterias. Fuentes y para saber más:
Normativa
referida a pilas
Reciclaje
de pilas y baterías.Aspectos Tecnológicos.
Hugo Allevato. Junio 2001
Las
pilas usadas. Junta de Residuos, Generalitat
de Catalunya Fundación
para la Gestión Medioambiental de Pilas ECOPILAS
Reducir,
Recilar, Reútilizar: Pilas
5.3. Vehículos
al final de su vida útil (VFUs)
Los vehículos al final de su vida útil han sido calificados
como residuos peligrosos por la Unión Europea. Cada año
generan en la Comunidad de ocho a nueve millones de toneladas de residuos,
cuya gestión debe realizarse correctamente siguiendo con el
objetivo de reútilizarlos, reciclarlos y valorizarlos. Esta
voluntad de la Unión Europea se ha plasmado en la Directiva
2000/53/CE del Parlamento Europeo y del Consejo
de 18 de septiembre de 2000, relativa a los vehículos al final
de su vida útil, con el fin de elevar la tasa de reciclaje
y recuperación de vehículos. Las indicaciones de la
Directiva son, en resumen, las siguientes: - Los países
deben poner en marcha sistemas de recogida de los vehículos
y sus componentes y garantizar que todos ellos son enviados a las
instalaciones adecuadas
- La recogida del vehículo destinado al desguace debe ser
gratuita para el consumidor, y financiada, totalmente o en parte,
por los fabricantes
- Controlar estrictamente el almacenamiento y tratamiento de los
vehículos. Los establecimientos deben recuperar todos los
componentes peligrosos para el medio ambiente y dar prioridad al
reciclaje del aceite, baterías o neumáticos
- Los fabricantes deberán reducir el uso de sustancias peligrosas
a la hora de diseñar sus vehículos, fomentar modelos
que faciliten el reciclaje, recuperación o reútilización
y usar materiales reciclados en la fabricación.
- A partir del 1 de Julio de 2003, los componentes de vehículos
no deben contener mercurio, cromo hexavalente, cadmio y plomo, salvo
excepciones
- Los Gobiernos deben informar a la Comisión cada tres años
sobre la aplicación de la directiva
Esta directiva debía transponerse al derecho
nacional de los países miembros antes del 21 de abril de 2002,
pero, lamentablemente, no ha sido así en ninguno de los 15
paises de la Unión. (ver
noticia)
En España, la gestión de los VFUs
ha sido, históricamente, insatisfactoria, debido a que eran
entregados a instalaciones de desguace poco controladas e incluso
ilegales. Se reútilizaban algunas de las piezas en otros vehículos
y el resto se valorizaba como chatarra sin haber procedido a su descontaminación
previa. Con el fin de establecer las directrices para llevar a cabo
una correcta gestión, en agosto de 2001 se aprobó el
Plan
Nacional de Vehículos al final de su vida útil (2001-2006).
La mayoría de los materiales extraíbles
de un VFU son reciclables. El procedimiento de gestión de los
VFUs empieza por separar sus distintos componentes, enviando a un
gestor autorizado aquellos que tengan caracter de residuo peligroso.
El resto de componentes debe ser descompuesto por materiales, para
reciclar cada uno de ellos independientemente.
Se consideran residuos peligrosos:
- Aceites usados: En su mayoría son regenerables o reciclables,
aunque en la actualidad se suelen valorizar energéticamente.
- Filtros de aceite: Se obtiene de ellos aceite lubricante usado
y papel
- Baterías: Se puede obtener de ellas plomo y plástico,
todos ellos reciclables. Los ácidos pueden ser reútilizados
o neutralizados.
- Fluidos refrigerantes: Su extracción debe realizarse de
forma controlada como primera operación de descontaminación
previa al desguace. Posteriormente pueden ser purificados y reútilizados
o reciclados.
-Carburantes: Se recuperan como combustible
Se consideran residuos no peligrosos:
- Plásticos: Aunque la mayoría
son reciclables, el problema radica en la fabricación de
los componentes del automovil con distintos tipos de materiales
plásticos, que pueden ser incompatibles entre sí de
cara al reciclado conjunto. Es necesario saber que tipo de plástico
se ha empleado en cada caso. Por ello, todos los coches nuevos desde
enero de 1997 tienen la obligación de llevar una señal
indicativa del tipo de material plástico útilizado.
- Neumáticos: (ver apartado dedicado a los NFUs)
- Vidrio: Reciclable para fabricar nuevas lunas para vehículos
u otros usos.
- Cables y conductores: Reciclables como metales.
- Catalizadores: Reciclables como metales.
- Piezas de aluminio: Reciclables.
- Baños de zinc: Reciclables para el tratamiento superficial
anticorrosivo del hierro.
- Fibras (madera, yute, celulosa, coco): Reciclables o valorizables
energéticamente.
- Llantas y carrocerías: Reciclables mediante refundición.
- Transmisiones y otros componentes mecánicos del motor:
En algunos casos reútilizables y en los demás reciclables
Fuentes y para saber más:
Aceites
de motor
5.4. Aparatos eléctricos
y electrónicos
La masiva proliferación de equipos electrónicos en las
oficinas y en el ámbito doméstico ha tenido lugar sin
que se desarrollasen, al mismo ritmo, estrategias de actuación
sobre los residuos que se generan cuando estos aparatos se quedan
anticuados o llegan a ser simple chatarra. Según la organización
norteamericana, Silicon
Valley Toxic Coalition (SVTC), en el año
2.004 y sólo en Estados Unidos, habrá más de
315 millones de ordenadores en desuso. En Europa, el 4% de la basura
generada la forman los residuos eléctricos y eléctronicos.
En España se genera entre 100.000 y 160.000 toneladas de basura
electrónica doméstica, a los que, si añadimos
los residuos del sector de la electrónica, la industria y los
establecimientos comerciales, se alcanzan las 200.000 toneladas de
desperdicios electrónicos al año.
Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos se
clasifican en tres lineas:
- Línea Blanca: Frigoríficos, lavadoras, lavavajillas,
hornos y cocinas
- Línea Gris: Equipos informáticos (teclados, CPUs,
ratones...) y teléfonos móviles
- Línea Marrón: Televisores, equipos de música,
vídeos
Los aparatos electrónicos contienen compuestos tóxicos
que degradan el medio ambiente. Por ejemplo, la mayoria de los residuos
de la línea blanca contienen cadmio, plomo, mercurio y cromo
hexavalente; el cristal de los monitores y televisiones contiene el
20% en peso de plomo, metal que también se encuentra en candidades
significativas en los tubos de rayos catódicos junto con otros
metales como el bario. Otros componentes peligrosos son los compuestos
bromados que actuan como retardantes
de llama, el berilio de las placas base y el PVC que comforma
las partes plásticas de los ordenadores, y cuya incineracion
genera dioxinas. (ver componentes
tóxicos de un ordenador)
El problema se agrava por la limitada vida útil de algunos
aparatos de la línea gris, ya sea por haber sido diseñados
con ese objetivo o porque los avances tecnológicos exigen sustituirlos
de forma más o menos periódica. La gestión de
estos residuos no tiene, actualmente, regulación específica
ni en la Unión Europea, ni en el Estado Español, ni
en ninguna Comunidad Autónoma. A pesar ello, estos residuos
deben gestionarse de acuerdo con la normativa vigente sobre residuos.
De hecho, suelen estar incluidos en los Planes de Gestión de
Residuos Urbanos de las Comunidades Autónomas y acostumbran
a recogerse conjuntamente con los residuos urbanos voluminosos en
días determinados del mes o mediante recogida a domicilio previa
llamada telefónica. Citaremos algunos a modo de ejemplo:
- En Navarra,
la organización Traperos
de Emaús se ocupa de la recogida y
reciclaje de este tipo de residuos
- En La
Rioja esta previsto un Centro de Desensamblaje
Línea Marrón que dispondrá de puestos de separación
para la Línea Blanca
- En Cantabria,
el Centro de Tratamiento de Residuos de el Mazo cuenta con un Área
de Transferencia para el almacenamiento temporal de electrodomésticos
y equipos de la Línea Marrón y Gris, para su posterior
entrega a Gestor, que procede al reciclado de los materiales y a la
recogida y tratamiento de las sustancias potencialmente peligrosas.
- En Madrid
se llevan a un Punto Limpio donde se extrae los gases refrigerantes
de los aparatos frigoríficos y se procede a enviarlos a las
instalaciones de reciclado si existen o a eliminarlos de la forma
más adecuada.
- En Catalunya,
la legislación establece que el tratamiento de frigoríficos
y otros aparatos con CFC es un servicio público de la Generalidad
que se presta mediante una empresa concesionaria.
Con el objetivo de fomentar la reutilización,
el reciclado y otras formas de valorización de los residuos
eléctricos y electrónicos, el Parlamento Europeo esta
trabajando en una Directiva.
En la Propuesta se establece la obligación de los fabricantes
de hacerse cargo de los aparatos que vendan, de modo que deberán
recogerlos y reciclarlos una vez finalice su vida útil y se
prohibe, a partir del 2008, fabricar ordenadores y electrodomésticos
con plomo, mercurio, cadmio, cromo hexavalente, bifeniles polibrominados
y difeniléteres polibromados. El gobierno español también
está preparando un Plan Nacional de Residuos Electrónicos
y Eléctricos (ver
noticia)
Tratamiento de estos residuos
Aunque recorran caminos separados, el destino común de estos
residuos es el vertedero. Según la Oficina
Ambiental Europea, el 90% de los desechos
electrónicos se envía directamente a los vertederos,
se quema o abandona de cualquier manera. Los metales pesados y componentes
peligrosos presentes en los aparatos eléctricos y electrónicos
contaminan la atmósfera y el agua, creando un serio problema
no sólo al medio ambiente sino también de salud pública.
(ver Poison
PCs/Toxic TVs)
¿Qué hacer, pues, con estos residuos
para evitar su disposición en un vertedero? Una de las primeras
actuaciones a tener en cuenta es su reutilización, ya que en
muchas ocasiones se encuentran todavía en buen estado, o basta
reemplazar las piezas desgastadas para que cumplan las expectativas
de un modelo nuevo. En el caso de los ordenadores, la reutilización
es aun más evidente puesto que mayoritariamente se sustituyen
por haber quedado obsoletos no por haber dejado de funcionar. Así,
es posible donarlos a escuelas o a instituciones de interés
público, o entregarlas como equipos viejos para ser revendidos
a bajo precio. Desgraciadamente, bajo esta actitud humanitaria y desinteresada
se oculta en ocasiones el transporte de chatarra electrónica
a paises en desarrollo (ver Exporting
Harm: The High-Tech Trashing of Asia Febrero
2002)
Otra opción es proceder a desguazar los
equipos y clasificar las partes aprovechables como repuestos y reciclar
el material restante. Las partes plásticas pueden entran en
la rueda de reciclado del plástico y ser transformadas en otros
componentes. El reciclado de los metales también resulta factible
e interesante económicamente. Muchos fabricantes de equipos
electrónicos y ordenadores están estudiando métodos
para llevar a cabo el reciclado de sus productos o de sus componentes
(ver noticia: Electronics
makers to launch recycling study , Julio 2001)
No menos importante sería que los fabricantes
de estos productos tuvieran en cuenta en la fase de concepción
y diseño del producto, que éste alguna vez se convertirá
inevitablemente en residuo y adoptasen medidas no sólo dirigidas
facilitar su gestión, sino también a reducir su generación,
alargando la vida útil o simplificando la sustitucion de componentes
agotados o dañados. Compañias como Hewlett
Packard, IBM,
Dell
y Apple
tienen políticas ambientales para producir productos más
respetuosos con el medio ambiente, programas de reutilización
y reciclaje e informan en sus sitos Web del procedimiento a seguir
para la eliminación de las máquinas obsoletas.
Fuentes y para saber más:
Los
nuevos residuos eléctricos y electrónicos
Enero 2002. Revista Consumer
Waste
electrical and electronic equipment. Análisis
de las propuestas de Directiva Europea sobre residuos electricos y
electrónicos. Club de Residuos
Informe
sobre los residuos informáticos en Valencia
Un
apunte sobre el tratamiento jurídico de los "residuos
cibernéticos" René Javier
Santamaría Arinas
Residuos
de alta tecnología. Soluciones urbanas para el vertido de chatarra
informática Juan E. Gomez. Waste Magazine
Oro
en el cementerio digital. Magazine de El Mundo.
1996
Consumibles
Otro residuo importante que se está generando a consecuencia
del empleo de fotocopiadores e impresoras con los cartuchos de tinta
y los tóner. Se componen de una carcasa de plástico
duro, mecanismos (piñones, tambor fotosensible, etc...) y la
tinta de impresión. Por su contenido en plástico y metales,
así como los restos de tinta, tirar el cartucho vacío
supone un gran daño para el medio ambiente además de
un despilfarro en materias primas, ya que un cartucho de toner se
puede reciclar con total fiabilidad, sin que afecte a la calidad de
impresión.
Existen varias empresas
dedicadas al reciclaje de estos consumibles. El cartucho se desmonta
y se limpia, se verifican sus elementos internos y se sustituyen las
posibles piezas defectuosas o que presentan desgaste. Finalmente se
carga y se sella con un tóner original microfino, procediendo
a comprobar su buen funcionamiento en máquina. Este proceso
conlleva un ahorro económico para el cliente ya que el cartucho
reciclado es más barato que el original y además se
evita la contaminación del medio ambiente. Servitoner
Informática
Reciclaje de teléfonos móviles
Según datos del Ministerio
de Ciencia y Tecnología, en el año
2001 existían en España 29.656 abonados a telefonía
movil, número que, según el informe de Teléfonica
La
sociedad de la Información en España. Perspectiva 2001-2005,
ascenderá a casi 38 millones en el año 2005. Este crecimiento
espectacular conlleva un aumento de la generación de residuos
electrónicos, ya que el usuario tiende a sustituirlos por otros
de menor peso y tamaño o nuevas prestaciones, incluso cuando
aún se encuentran en buen estado. De hecho, la vida útil
de un teléfono móvil se estima en dos años.
El teléfono móvil genera tres tipos de residuos principalmente:
- Terminales: Carcasas, displays, placas de circuito
impresos, componentes eléctricos
- Baterías: de tres tipos niquel-cadmio, niquel-metal hidruro
e iónlitio.
- Accesorios: cargador/transformador, base, teclado, antena..etc.
Los displays de cristal líquido y las baterías
se retiran manualmente y se entregan a un gestor autorizado de residuos
peligrosos. Se separan los materiales plásticos y metálicos
que, después de ser triturados, se reutilizan para como materias
primas en la industria eléctrica y electrónica. Gracias
a este proceso, el 95% de los componentes de los teléfonos
móviles se recicla.
En Julio de 2001, la Asociación
Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica
y Telecomunicaciones (ASIMELEC) puso en marcha
la campaña piloto nacional de recogida y reciclaje de teléfonos
móviles, Tragamóvil (ver
noticia). Un año despues, se han recuperado
medio millón de terminales de teléfonos móviles,
lo que equivale a más de 60 toneladas de estos aparatos e indica
que la campaña ha sido un éxito. (ver
noticia)
Fuentes y para saber más:
Campaña
de Reciclaje de teléfonos móviles.
Comunidad de Madrid
La
recuperación de los teléfonos móviles.
Revista "Recupera". Julio 2002. Gremi de Recuperació
de Catalunya |
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