Especiales Tecnociencia  
Diciembre 2002
Especial Residuos
   Introducción | Situación | Clasificación | Gestión | Recogida y transporte | Disposición y tratamiento | Otros residuos
Disposición y tratamiento

Una vez recogidos los residuos, el siguiente paso en el sistema de gestión es su tratamiento final, que recoge todas las operaciones precisas para la recuperación o la eliminación de dichos residuos. Esta fase concentra todos los procesos de transformación, ya sean mecánicos, químicos, biológicos o de recuperación energética utilizados para valorizar los residuos, así como aquellos que se emplean para el vertido final de los restos no recuperados y de los rechazos de los procesos anteriores.

A continuación se ofrece una pequeña descripción de los procesos de disposición y tratamiento más habituales.


a) VERTIDO SIN CONTROL

Consiste en la acumulación de residuos sin ningún tipo de tratamiento a cielo abierto. Aunque es la forma más antigua y más económica de deshacerse de los residuos, no es aceptable desde el punto de vista ambiental y de salud humana. En estos vertederos proliferan animales y microorganismos y se generan productos de descomposición que contaminan el suelo, el aire e incluso aguas superficiales. Otros problemas son los malos olores, el impacto paisajístico y los posibles incendios, que liberarían humos tóxicos.

b) VERTIDO CONTROLADO O RELLENO SANITARIO

Es la
técnica de eliminación más utilizada en Europa ya que permite una eliminación final y completa de los residuos con la posibilidad de implantación de técnicas de reciclaje complementaras en la zona de vertedero.
Consiste en el almacenamiento de residuos en terrenos amplios que se excavan y se rellenan con capas alternativas de basura y de tierra compactadas. Es fundamental elegir un terreno ubicado en una zona geológica y topográficamente adecuada para evitar la contaminación en la superficie o las aguas subterráneas.
Debido a que la descomposición anaeróbica de los desechos orgánicos genera gases, el relleno sanitario debe tener buena ventilación para evitar explosiones. Las paredes se impermeabilizan con polietileno para evitar la filtración hacia capas inferiores. Además el vertedero se cubre con una capa de arcilla que impermeabiliza el suelo para evitar la fuga de olores y la filtración de lluvias, y varias capas de arena y humus que permiten el crecimiento de la vegetación. Estos terrenos se pueden convertir en áreas recreativas o zonas industriales.

Fuente:

Eliminación de Residuos sólidos

Para ampliar:
Disposición final de residuos sólidos. J.F. Haddad,1981
Club Español de Residuos (CER)
Solid Waste Management and Greenhouse gases. A Life-Cycle Assessment of Emissions and Sink 2002, U.S. Environmental Protection Agency
Software de modelización de vertederos y de residuos urbanos. Características de los lixiviados de un vertedero (parámetros medidos y su concentración)
Variación de los lixiviados con la edad de vertido (concentración de contaminante por años de edad del vertido)

Guías existentes de control de lixiviados

Alternative Liner Performance, Leachate Recirculation, and Bioreactor Landfills: Request for Information and Data, 2000. (Environmental Protection Agency)
Incluye una guía realizada por le EPA para consideración de diferentes alternativas de barreras impermeables cuando el lixiviado del vertedero es recirculado en el interior de un vertedero de residuos

Geosynthetic Clay Liners used in Municipal Solid Waste Landfills
Información técnica de la EPA acerca de nuevas e innovadoras tecnologías y productos que cuentan con la aceptación general como sistemas-barrera de aplicación en vertederos de residuos urbanos y peligrosos. Se incluyen casos de estudio en los que dichas aplicaciones han sido exitosas
"Preparing No-Migration Demostrations for Municipal Solid Waste Disposal: A Screening Tool" 1998, U.S. Environmental Protection Agency
Guía de la EPA que afecta a la Norma de USA sobre vertederos de resiudos urbanos que permite que sean suspendidos los procedimientos de monitorización de aguas subterráneas si no existe riesgo potencial de migración de los constituyentes peligrosos desde el vaso de vertido hasta el nivel freático del acuífero durante la vida útil del vertedero y el período post-clausura
Materiales de impermeabilización (geomembranas y geotextiles)

c) INCINERACIÓN

La incineración es un proceso de combustión controlada a altas temperaturas, que transforma la fracción orgánica de los residuos en materiales inertes (cenizas) y gases. Durante el proceso se obtiene gran cantidad de calor que puede aprovecharse para calefacción urbana o para generar energía eléctrica. No es un sistema de eliminación total, ya que genera cenizas, escorias y gases, pero determina una importante reducción de peso (70%) y volumen (80-90%) de las basuras originales.

El problema principal de este proceso es la generación de elementos altamente contaminantes y difícilmente previsibles, dada la variabilidad del residuo incinerado. Entre estos elementos cabe destacar los metales pesados, como el Zinc (Zn), Plomo (Pb), Cromo (Cr), Níquel (Ni), Cadmio (Cd) y, principalmente, el Mercurio (Hg, por su punto bajo de evaporación), las
Dioxinas (PCDD), los furanos (PCDF), los compuestos organo-clorados: PCB, CB, CP, PAH y los gases ácidos: HCl, SO2 , HF, HBr, NOx. Esto hace necesario un proceso de depuración de los gases de incineración, que han de ser sometidos a refrigeración (enfriamiento de los gases de combustión de 1000ºC a 300ºC), que se puede realizar mediante aire o agua. Para este proceso de depuración de gases se pueden emplear distintos métodos, como separadores de partículas por filtrado (filtros de mangas), separadores mecánicos (ciclones) o precipitadores electrostáticos de partículas.

D) PRODUCCIÓN DE ABONO O COMPOST

El
compostaje es un proceso de descomposición biológica, por vía aerobia (en presencia de oxígeno), de la materia orgánica contenida en los residuos en condiciones controladas. Las bacterias actuantes son termófilas, desarrollándose el proceso a temperaturas comprendidas entre 50-70ºC, lo que produce la eliminación de los gérmenes patógenos y la inocuidad del producto. El material resultante del proceso, llamado compost, no es enteramente un abono, aunque contiene nutrientes (nitrógeno, fósforo y potasio) y oligoelementos (manganeso, cobre, hierro), sino más bien, un regenerador orgánico del terreno, razón por la que se ha denominado “abono orgánico”.

En España existen 24 plantas de compostaje, que producen cantidades variables de compost, según la demanda, llegando a producir más de 2,3 millones Tm/año. Las plantas son rentables a partir de 300 Tm/día, estimandose el límite inferior de viabilidad en 150 Tm/día y se considera que no se deben montar plantas para producciones menores de 100 Tm/día. Aproximadamente el 80% de las instalaciones están ubicadas en Levante y en el Sur de España. En la Comunidad Valenciana es donde más plantas hay instaladas, seguida de Murcia, Andalucía y Cataluña.

Para ampliar:

Aprovechamiento de biorresiduos. El compost como producto, Febrero 2001. Instituto para la Sostenibilidad de los Recursos - Club Español de los Residuos (ISR-cer)

E) RECICLADO

El reciclado consiste en aprovechar los materiales de los que están hechos los residuos como materia prima para otras aplicaciones. Es un tratamiento de residuos muy beneficioso ya que reduce el volumen de basura, disminuye la cantidad de materia prima utilizada, permite el ahorro de energía y de recursos naturales. En el mundo se reciclan principalmente el papel y cartón, seguido de plásticos vidrio y metales.
Para ampliar:

Residuos y reciclaje
Redcicla
A continuación veremos, en función del tipo de residuo generado, qué tratamientos de la lista anterior son aplicables:
4.2.1. RESIDUOS SOLIDOS URBANOS E INDUSTRIALES ASIMILABLES A URBANOS

Las operaciones más utilizadas actualmente para deshacerse de las basuras son el vertido controlado, la incineración, el reciclado y el compostaje. Los vertederos incontrolados siguen existiendo en España aunque, afortunadamente, el volumen de basuras vertidos en ellos ha descendido en los últimos años. (ver punto 7, Sistemas de Tratamiento de Residuos Urbanos, en Residuos Sólidos Urbanos).
Fuentes y ampliación de la información:
Reduce, Reutiliza, Recicla
Recogida selectiva de residuos
Tratamiento de los residuos sólidos urbanos Alfonso del Val
Datos sobre residuos urbanos y vertederos de residuos
Compostaje:

La fracción orgánica de las basuras es la indicada para su tratamiento por compostaje, por lo que se requiere la separación previa de materiales no orgánicos. En el proceso de compostaje intervienen los siguientes factores:

- Tamaño de residuos: Deben triturarse previamente los residuos para favorecer su descomposición biológica
- Humedad: El grado óptimo está entre 40-60%
- Aireación: Es necesaria la inyección de aire si se efectua una fermentación en condiciones aeróbias
- Temperatura: Pueden tener lugar a 35ºC (mesófila) o a 50-60ºC (termófila)
Este tratamiento resulta ventajoso ya que requiere poco espacio en instalaciones, reduce hasta un 30% el volumen inicial de los residuos y permite un aprovechamiento racional de la materia orgánica presente éstos. No obstante, los costes de la instalación y exploración son elevados, aunque la venta del compost puede compensar dichos gastos, si encuentra buena aceptación en el mercado.
El porcentaje de residuos cuyo destino final es el compostaje es bajo comparado con la incineración y los vertederos controlados, y además se encuentra estancado o en retroceso frente ellos.


Un proceso no convencional para el aprovechamiento de esta fracción orgánica es el vermicompost. En este proceso se emplean lombrices que ingieren la materia orgánica transformándola en un compost no contaminante, que además resulta competitivo frente a los fertilizantes químicos tradicionales.
Para saber más:
Tipos de fermentación
¿Que es una planta de compostaje?

Reciclado:

La fracción reciclable puede proceder de la recogida selectiva o de plantas de reciclado donde, partiendo de las basuras brutas, se extrae la fracción magnética (metales) y de plástico denso.

La recuperación de papel y cartón en España se realiza principalmente gracias al Acuerdo Marco para el Fomento de la Recuperación y el Reciclaje de Residuos de Papel y Cartón en España, entre Asociación Nacional de Fabricantes de Pastas y Papel (
ASPAPEL), la Asociación Española de Recuperadores de Papel y Cartón (REPACAR) y la Administración. En este acuerdo, los fabricantes se comprometen a reciclar todo el papel que les sea suministrado, siempre que cumpla unas determinadas características, y retribuir este suministro de acuerdo con los precios vigentes en el mercado. Por este motivo tanto el papel recogido a través de la red de contenedores como el separado en la planta de clasificación, tiene asegurada su colocación a unos precios razonables. El reciclado de papel y cartón es, por tanto, un proceso económicamente rentable que funciona adecuadamente, aunque sería necesario facilitar al ciudadano la recogida selectiva mediante la instalación de mayor número de contenederes.
Para saber más sobre el reciclado del papel:
El papel y el medio ambiente
El proceso de Reciclaje de los papeles
El papel reciclado
Impactos ambientales de la fabricación de pasta de papel
El reciclado del vidrio permite que las empresas de fabricación de envases ahorren en materias primas y energía y disminuyan el desgaste de las instalaciones. El vidrio es un material ideal para reciclar, ya que no pierde propiedades ni prestaciones durante el proceso de reciclado y, por tanto, su empleo como materia prima en la fabricación de nuevos envases no implica un pérdida de calidad de los mismos.
Existen otras muchas aplicaciones del vidrio recuperado, entre las que podemos citar: árido para hormigón flexible y rígido, drenajes, fibra de vidrio, losetas, recipientes artísticos, material abrasivo, reforzamiento de ladrillos, etc. Actualmente existe una capacidad casi ilimitada de absorción de vidrio recuperado y mezclado como materia prima.

En España se observa una
evolución positiva del reciclaje del vidrio y los datos actuales indican que es un sector con un gran potencial de crecimiento por delante. Las razones de esta afirmación radican en que si se comparan las cifras de consumo de vidrio con la cantidad de envases recuperados, ésta todavía es pequeña y, además, el gran productor de envases de vidrio, el sector servicios, muestra un índice de colaboración con la recogida selectiva más bajo que el sector doméstico. Es necesario, pues, que aumente el grado de concienciación ciudadana y mejorar los métodos de recogida con el fin de aumentar el porcentaje de recuperación de este material.

En España, la recogida selectiva de los residuos de envases de vidrio está gestionada por
ECOVIDRIO.
Para saber más sobre el reciclado del vidrio:
La cadena de reciclado del vidrio
Asociación Nacional de Empresas de Fabricación Automática de Envases de Vidrio (ANFEVI)
Ecovidrio: En su página web se encuentra información sobre la entidad, empresas adheridas, así como información para empresas y consumidores sobre el reciclado del vidrio
El Reciclaje del Vidrio. Luis Martínez Ramírez
El reciclaje de los residuos plásticos se ha convertido en uno de los principales objetivos de esta industria al ser la vía más segura, tanto para la economía, como para el medio ambiente. No obstante, su mercado todavía no se ha desarrollado lo suficiente en España, siendo el material que se encuentra con más problemas para su salida comercial una vez reciclado. Actualmente existen un total de 108 empresas dedicadas al reciclaje de residuos plásticos.

Los plásticos representan sólo el 7% de los residuos sólidos urbanos. Se está recuperando un 10% del total de los residuos de envases y embalajes plásticos generados en nuestro país, lo que supone unas 102.000 toneladas, 62.000 mediante reciclado y 40.000 por la vía de la recuperación energética. (Datos de la Confederación Española de Empresarios de Plásticos, (
ANAIP)

Existen básicamente dos tipos de reciclado para el plástico:

- Reciclado mecánico: Consiste en reprocesar el plástico usado mediante su triturado, lavado y granceado. De este modo se obtiene una nueva material prima (granza), apta para nuevas aplicaciones.

- Reciclado químico: Supone la descomposición de la estructura química de los plásticos, para obtener monómeros de partida, gas de síntesis y corrientes hidrocarbonadas. Estos productos se pueden utilizar para fabricar plásticos u otros productos químicos.
El gran problema de los plásticos es que, bajo este nombre genérico, existe una enorme variedad de polímeros y copolímeros. Estos polímeros no tienen a menudo características similares y no pueden recuperarse conjuntamente. Su incompatibilidad dificulta su reutilización tras un reciclado mecánico, ya que la transformación del material plástico recuperado suele dar problemas de procesamiento y redundar en un descenso de la calidad del producto final. Incluso el reciclado mecánico de materiales homógeneos supone pérdida de propiedades respecto el material virgen, lo cual en muchas ocasiones no compensa económicamente, debido al elevado coste que supone la recogida, transporte y tratamiento del plástico.

Es fundamental separar y clasificar los distintos materiales plásticos antes de proceder a su reciclado. Esta operación, manual en plantas de tratamiento, permite la separación de botellas y objetos huecos fácilmente extraíbles, así como films. Para éstos, se recomienda llevar a cabo su reciclado mecánico, mientras que a las bolsas, filmes pequeños, películas y plásticos heterogéneos en general, se aconseja su reciclado químico.

En España, la responsable de promover y coordinar la gestión de los residuos plásticos en España es
Cicloplast, que también lleva a cabo el asesoramiento a los organismos que se verán necesariamente implicados en la recogida y recuperación de los residuos de envases y embalajes plásticos.

La presencia del
punto verde en los envases plásticos indica que están adheridos al sistema de gestión de Ecoembalajes España S.A. (ECOEMBRES), sistema integral de gestión de envases metálicos, plásticos y briks.
Para saber más sobre el reciclado de plásticos:
Confederación Española de Empresarios de Plásticos, ANAIP
El reciclado de los plásticos
Reutilización de residuos de plásticos: Análisis e identificación de residuos urbanos
Recuperar el plástico. Revista "Recupera", art. 48, nº 10, julio 1999
Los metales suponen el 4% en peso de los RSU, siendo la mayor parte recuperables. La recuperación de los metales es muy beneficiosa para el medio ambiente ya que son materiales difícilmente degradables y pueden reciclarse y reutilizarse indefinidamente. El inconveniente es que el reciclaje de metales no siempre resulta rentable desde el punto de vista económico.

El comercio de chatarra, férrica (acero e hierro) y no férrica (aluminio, cobre y plomo) es un buen negocio. Estos materiales de segunda mano son un recurso importante para determinados procesos, ya que recorta el gasto en materias primas y de energía empleado, como sucede por ejemplo, en la fabricación del acero. Por ello, la chatarra férrica procedente de coches viejos, material de construcción y electrodomésticos tienen asegurada su colocación en el mercado a buen precio, e igual sucede con el cobre y el aluminio. Este último, recuperado de los envases como latas de bebidas, tiene un alto valor en el mercado de materias secundarias y es el más valioso respecto de otros materiales. A lo largo del año 2000, se recuperaron en España 453 millones de botes de bebidas de aluminio a través de los distintos circuitos de recuperación existentes. Respecto al total de los envases fabricados con este material, para cuya producción se utilizaron 38.771 toneladas de aluminio, se reciclaron 8.779 toneladas, que equivalen al 22,6% del total. (
datos de la Asociación de Reciclado de Aluminio, ARPAL)
Para saber más:
Chatarra
La recuperación de bidones Revista "Recupera" . Gremi de Recuperació de Catalunya. Junio 2000
Aluminio

AlumiNews. Noticias, e información sobre el aluminio, usos, reciclado, etc.
Obtención de Energía:

La utilización de RSU para obtener energía puede realizarse por dos vías: mediante procesos microbiológicos como la fermentación anaerobia o biogasificación y mediante procesos térmicos, como la pirólisis, gasificación y combustión.

En la incineración de residuos urbanos es posible acoplar la combustión con la generación de energía y ya existen algunas instalaciones con este sistema. En los países nórdicos, por ejemplo, la incineración de la basura doméstica contribuye en cierto porcentaje al total de la energía necesaria para mantener la calefacción.

Entre los RSU destacan los residuos plásticos no aptos para el reciclado, que son aquellos cuyo proceso de reciclado es muy costoso incluso desde el punto de vista ecológico. El alto contenido calorífico de los residuos plásticos empuja a llevar a cabo su
recuperación energética, es decir, incinerarlos y emplear el calor producido para calefacción o para obtención de energía eléctrica. Según datos de ANAIP si los residuos plásticos europeos se incinerasen, supondrían el 25% de las necesidades eléctricas, lo que reduciría a la mitad las importaciones de carbón.
No obstante, la incineración tiene muchos detractores debido a que consume mucha de la energía que se obtiene en el proceso, sus emisiones contaminan la atmósfera y produce residuos que también hay que eliminar.

La pirólisis o destilación destructiva es un proceso de descomposición química de residuos sólidos mediante calor en una atmósfera con poco oxígeno. Esto genera una corriente de gas compuesta por hidrógeno, metano, monóxido de carbono, dióxido de carbono, ceniza inerte y otros gases, según las características orgánicas del material pirolizado.

Otra fuente de aprovechamiento energético de los RSU es la combustión del biogas que se genera en los vertederos controlados por la
fermentación anaerobia que en ellos tiene lugar. El biogas también se obtiene tratando la materia orgánica en un proceso anaerobio controlado que se lleva a cabo en digestores de fermentación de sólidos. Además del biogás, se obtiene materia orgánica descompuesta, compost, estable y casi preparada para su uso en la agricultura.
Para saber más:
Residuos Sólidos Urbanos
Incineración de residuos sólidos urbanos Arturo Romero Salvador.
4.2.2. RESIDUOS INDUSTRIALES

A) INERTES
Los residuos de las actividades de construcción y demolición son la mayor fuente de residuos industriales en volumen generada en un país desarrollado. En España, la gran mayoría de estos materiales acaba en un vertedero, habitualmente denominados escombreras, sin posibilidad de tratamiento aun cuando estos materiales presentan muy buenas condiciones para su reciclado. De todas formas, las escombreras controladas son un problema menor, ya que lo frecuente es que los escombros se depositen sin control en lugares inadecuados, dando lugar a escombreras espontáneas e incontroladas, con el consiguiente impacto negativo en el paisaje.

La creación de vertederos de residuos inertes, donde sólo se permita el depósito de escombros, permite la recuperación paisajística de zonas degradadas como antiguas minas o canteras, ya que pueden emplearse como relleno para recuperar su antiguo relieve. Una vez las escombreras están colmatadas y clausuradas, se cubren con tierra vegetal convirtiéndolas en parques.

Llevar estos residuos a un vertedero es la opción más competitiva dado que no existen tasas de vertido, y por tanto resulta más económica que la separación y posterior reciclado. No obstante y a pesar de ser residuos inertes y de poder contaminante bajo, tienen un impacto ecológico negativo por el despilfarro de materias primas que implica este tipo de gestión que no contempla el reciclaje.

El reciclado de los escombros es una realidad en Europa. La dificultad mayor de esta operación estriba en el proceso de separación previa de los distintos materiales. También es necesario conocer su composición para decidir cuáles son las combinaciones adecuadas para obtener un producto de una determinada calidad.
El procedimiento aplicado consiste en triturar el material hasta reconvertirlo en un producto que podrá emplearse como base para nuevos materiales de construcción. Las aplicaciones habituales son: prefabricación de hormigón, baldosas aglomeradas, áridos para incorporar en los productos ligados, asfaltos de carretera, etc, siendo el mercado más importante en Europa el uso en obra pública de carreteras como material de soporte.
Fuentes y ampliación de la información:
Plan Nacional de Residuos de Construcción y Demolición 2001-2006
La pesada «carga» de los escombros
Reciclaje de los Residuos de Demolición y Construcción
Producción de residuos de construcción y reciclaje
Recuperación de Materiales de Construcción. José María Molina Terrén
Producción de residuos de construcción y reciclaje Erik K. Lauritzen

B) PELIGROSOS
Los tratamientos más habituales que se aplican a los residuos industriales tóxicos y peligrosos (RTPs) son:
- Tratamiento Físico-Químico o biológico
- Incineración
- Vertido
- Enterramiento técnico en vertedero
- Almacenamiento
- Almacenaje de estratos geológicos profundos
- Almacenaje técnico en depósito de seguridad
El tratamiento físico de los residuos consiste en someterlos a operaciones de filtrado, centrifugado, decantado, etc, con el fin de separar distintos componentes del residuo que, posteriormente, podrán tratarse por separado. El tratamiento biológico consiste en fermentaciones y digestiones por microorganismos. El tratamiento químico tiene como objetivo reducir o eliminar los componentes tóxicos y peligrosos de la mezcla de residuos, y para ello se aplican reacciones de precipitación, neutralización, separación, adsorción, etc. El residuo ya tratado debe ser apto para emplearlo como materia prima en otros procesos o de toxicidad reducida para poder depositarlo en un vertedero. (ver estabilización de residuos industriales)

La incineración suele ser el mejor método para deshacerse de los RTPs siempre y cuando se realice con garantías, es decir, se limiten las emisiones de gases y se traten convenientemente las cenizas que se forman, ya que ambos suelen ser altamente contaminantes. Quemar los residuos permite disminuir su volumen drásticamente y permite en muchos casos obtener energía. (ver ejemplo de planta incineradora)

El vertido final de los restos procedentes de cualquiera de los tratamientos anteriores es especialmente delicado. El vertedero debe garantizar que no se contaminan las aguas subterráneas o superficiales, que no hay emisiones de gases o salida de productos tóxicos y que no hay entrada y salida del agua de lluvia. Todas estas condiciones implican un buen diseño del vertedero y una buena elección del lugar donde situarlo. (ver Relleno de Seguridad o landfill)

El almacenamiento de los residuos peligrosos es otra práctica habitual, ya sea antes de su tratamiento y vertido o como destino final. Los más comunes son el almacenamiento en contenedores, en tanques o en depósitos de seguridad. Otro destino final posible es el almacenamiento en estratos geológicos profundos, como en minas de sal o mediante inyección de los residuos en pozos profundos. No obstante, enterrar los RTPs exige un buen conocimiento del terreno y de las características hidrogeológicas de la zona, para elegir un lugar donde los residuos no migren hacia la superficie ni hacia acuíferos o aguas subterráneas.
Fuentes y ampliación de la información:
Residuos industriales
Deep Geological Placement of Wastes (en inglés)
Hazardous Waste Land Disposal/Land Treatment Facilities (en inglés)
Classes of injection wells U.S. Environmental Protection Agency. (en inglés)

4.2.3. RESIDUOS RADIACTIVOS

Como ya se ha dicho anteriormente, el tratamiento, almacenamiento y control de los residuos radiactivos generados en España lo lleva a cabo la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, S.A. (ENRESA). El objetivo fundamental de su gestión es la inmovilización de los estos residuos y su aislamiento del medio ambiente, garantizando que no existe riesgo radiológico.

El aislamiento del residuo radiactivo se lleva a cabo para evitar que los radionucleidos lleguen al medioambiente hasta que su actividad haya decaído a niveles inocuos. Para ello se interponen una serie de barreras entre el residuo y la biosfera:

- Barrera físico-química: inmovilización del residuo y confinamiento en contenedores.
- Barrera de ingeniería: instalación donde se colocan los residuos
- Barrera geológica: el medio de la corteza terrestre en el que se sitúan los residuos
La inmovilización consiste en incorporar el residuo radioactivo a una matriz sólida y estable con el objeto de evitar su dispersión. Para los residuos de actividad baja o media se emplea el hormigón y en los de alta, el vidrio, aunque para esta aplicación se han desarrollado con éxito materiales cerámicos. Una vez inmovilizados se incorporan a un contenedor para facilitar su transporte y manejo.

Los residuos de baja y media actividad, convenientemente inmovilizados, se almacenan definitivamente en una barrera de ingeniería construida en el interior o sobre una formación geológica estable que, a su vez, actuará como barrera en caso de fallar la artificial. Es necesario confinarlos entre 250-300 años aunque, según indica ENRESA, el 70% de los residuos de baja actividad alcanza la inocuidad en unos decenios.

En España la instalación preparada para inmovilizar y aislar estos residuos es el almacenamiento de
El Cabril, en Hornachuelos (Córdoba), en funcionamiento desde 1992. En sus instalaciones pueden llegar a almacenarse 50.000 m3 de residuos de media y baja intensidad y reciben una media anual de 2.000 m3 de estos residuos.

Los residuos de alta actividad son los más difíciles de tratar y almacenar, ya que se mantienen activos durante miles de años. Después de su necesario almacenamiento temporal, se disponen en contenedores especiales que actúan como barrera para la radiación y son capaces de resistir colisiones fuego, terremotos y agentes corrosivos. En esta forma se llevan a su almacenamiento final.

El combustible nuclear gastado es el principal residuo de alta actividad, y tiene dos destinos posibles: almacenarse directamente como residuo, tal y como se describe en el párrafo anterior o considerar su reprocesado. El reprocesado permite, mediante procesos de separación química, recuperar el material fisionable y fértil (uranio y plutonio) que se haya presente en el residuo, y su posterior aprovechamiento. Como resultado de estas operaciones, se generan subproductos radioactivos que se tratan solidificándolos mediante fusión junto a una masa vítrea (borosilicato) y se introducen en contenedores de acero inoxidable, quedando así listos para su disposición final.

El inconveniente principal del reprocesado del combustible nuclear gastado es su transporte desde la central nuclear hasta la central especial donde se lleva a cabo el tratamiento, ya que supone el traslado de una sustancia extremadamente peligrosa. Actualmente llevan a cabo el reproceso de sus combustibles gastados total o parcialmente, bien en sus propias instalaciones o contratando servicios del exterior, Francia, Reino Unido, Japón, Rusia, Alemania, Bélgica, Holanda, China, India y Suiza. Solamente Francia y el Reino Unido ofrecen servicios de reproceso lo que conlleva además de su alto coste, la devolución del uranio y plutonio recuperados, así como de todos los residuos producidos, previamente acondicionados en diferentes tipos de contenedores.

El destino final de estos residuos son vertederos construidos a gran profundidad en lugares muy estables geológicamente. Existe un ejemplo en la naturaleza que sugiere que esta práctica es segura, que es el
reactor nuclear natural de OKlo, en Gabón, África. La presencia de productos de fisión en el depósito de uranio de Oklo prueba que, aproximadamente hace dos mil millones de años, tuvo lugar un reactor natural. El agua subterránea, al parecer, saturó un cuerpo de uranio y moderó los neutrones generados en el mineral, creando una pequeña reacción nuclear en cadena. La mayoría de los radionucleidos permaneció inmóvil en el uranio a pesar de que el reactor nuclear duró cientos de miles de años y creó una distribución completa de productos de fisión. Este ejemplo demuestra la poca movilidad de los radionucleidos en el ambiente geoquímico de la zona y abre una puerta a la investigación de lugares que, por sus características geológicas e hidrogeoquímicas, dificulten la migración de radionucleidos y por tanto retarden suficientemente su retorno a la biosfera. No obstante, la longevidad de la actividad radiactiva de los residuos nucleares de alta actividad junto con la dificultad de asegurar que una formación geológica es "altamente fiable" y que no sufrirá cambios a lo largo del periodo de vida activa de dichos residuos, provoca una gran rechazo a los almacenamientos geológicos profundos.

El pasado 10 de Julio, el Senado de los Estados Unidos aprobó la construcción del primer almacenamiento geológico profundo del mundo en
Yucca Mountain, Nevada, para albergar definitivamente todos los residuos de las centrales nucleares norteamericanas.
Fuentes y ampliación de la información:
Gestión de Productos Radioactivos. Preguntas y Respuestas
Radioactive Waste Management
Eureka County Yucca Mountain Information Office.

4.2.4. RESIDUOS SANITARIOS

El objetivo del tratamiento de los residuos hospitalarios es eliminar el potencial infeccioso del residuo antes de su disposición final, reducir su volumen, impedir la inadecuada reutilización de artículos reciclables y volver irreconocibles los desechos de la cirugía (partes corporales). Las técnicas aplicables pueden ser destructivas, como la incineración, y no destructivas como la desinfección química, el tratamiento por microondas y el autoclave.

La incineración de los residuos sanitarios destruye cualquier material que contenga carbón orgánico, incluyendo patógenos, y reduce significativamente (80-95%) el volumen y la masa del material a ser posteriormente dispuesto en un vertedero. Las altas temperaturas que se alcanzan en el proceso aseguran la esterilidad de las cenizas en las que quedan convertidos los residuos, pero también provocan la formación de compuestos gaseosos altamente contaminantes, especialmente aquellos derivados de los utensilios clínicos fabricados con PVC. El proceso desprende energía que puede recuperarse para generar vapor y /o electricidad.

La esterilización a vapor implicar someter a los residuos a una corriente de vapor de agua capaz de eliminar totalmente los microorganismos presentes. Existen varios tipos de procesos según las condiciones de temperatura y presión a las que se efectúa la esterilización

- Autoclave:El vapor de agua aplicado esta saturado a una temperatura superior a los 130º C. Estas condiciones de temperatura, unidas a la presión de vacío aplicada en el autoclave hacen que los residuos sanitarios reduzcan considerablemente su volumen. Una vez esterilizados, se trituran y se convierten en residuos asimilables a residuos sólidos urbanos y depositables en vertedero.

- Esterilización Dinámica ó Esterilización por Rotoclave: Se trata de una técnica de esterilización en autoclave por vapor a 135 ºC y presión de 4 atmósferas; incorpora un cilindro interior rotativo que facilita la apertura de los envases y la homogeneización de los residuos.

- Otra técnica de esterilización por vapor consiste en una trituradora a elevadas temperaturas y una unidad de esterilización. El vapor se aplica a temperaturas entre 500ºC y 700ºC de modo que, en una hora, los residuos médicos se funden en una masa estéril. El proceso puede reducir el volumen original de residuos hospitalarios en un 50% a 80%
Otro sistema aplicable es la desinfección química, que supone el empleo de desinfectantes como el dióxido de cloro, hipoclorito sódico, óxido de etileno, gas formaldehído, etc. Los materiales a desinfectar se mezclan en un baño con el producto químico elegido durante un tiempo determinado y en unas condiciones de concentración, temperatura y pH definidas, ya que todas estas variables influyen en la eficacia del proceso. Es un sistema económico y de operación sencilla, pero que tiene como inconveniente que los productos químicos usados como desinfectantes son también sustancias peligrosas que deben manejarse y disponerse con precaución y de acuerdo con la legislación.


Un tratamiento físico-químico que también se aplica para desinfectar es la
ozonización, que consiste en someter los residuos previamente triturados a la fuerte acción oxidante de la mezcla ozono/oxígeno.

Los residuos también pueden esterilizarse mediante un sistema que primero tritura los residuos y a continuación los somete a calentamiento interno mediante aplicación de microondas. Se inyecta vapor de agua para asegurar la absorción uniforme del calor, lo cual contribuye a la desinfección, aunque puede suceder que no se destruyan la totalidad de los cuerpos de parasitos y bacterias esporuladas. El sistema consume poca energía,
consigue una reducción del residuo de alrededor del 80% en volumen y, al ser un sistema cerrado, el riesgo de emisiones es bajo.

En cuanto a los objetos punzocortantes, la opción más económica es el encapsulado, que consiste en rellenar el envase utilizado para recoger estos residuos con cemento líquido, arena bituminosa o espuma plástica. Una vez esta sustancia está seca, el envase puede depositarse en un vertedero controlado.
Fuentes y ampliación de la información:
Tratamiento de residuos hospitalarios en España

Manejo de residuos en centros de atención de salud
. Gladys Monge. 1997
La gestión y tratamiento de los residuos generados en los centros de atención de salud, Álvaro Cantanhede
Alternativas a la incineración de residuos hospitalarios  

4.2.5. RESIDUOS AGRARIOS
Los residuos que se producen en las actividades agrícola y ganadera tienen, por sus características diferenciadas, distintos tratamientos y destinos finales.

Hasta que apareció el problema de la
Encefalopatía Espongiforme Bovina, los animales que se morían en las granjas se llevaban al muladar donde servían de alimento para las aves carroñeras. Esta práctica, prohibida por las leyes europeas adaptadas a la legislación española, estaba tolerada por la conocida eficacia de los carroñeros para limpiar de despojos el campo. La legislación desarrollada a consecuencia de la crisis de las vacas locas obliga a incinerar o a enterrar en vertederos los animales muertos y los restos de matadero.

La incineración por encima de 800ºC permite desactivar el prion causante de la enfermedad y, por tanto, se considera el método más indicado, aunque tiene asociada la desventaja de producir emisiones contaminantes, como se ha comentado ya en otros tipos de residuos. Los vertederos o fosas para animales muertos requieren aplicar cal viva y tomar las precauciones necesarias para evitar la contaminación biológica de aguas superficiales y subterráneas. Existen unos requisitos mínimos para los materiales específicos de riesgo que se eliminan mediante inhumación en un vertedero, recogidos en el
Anexo I del R.D. 1911-2000. Los vertederos deben tener el acceso limitado y estar protegidos con valla en todo su contorno.

Los restos orgánicos de la agricultura, como restos de cosechas, malas hierbas, ramas de poda, estiércol animal y purines pueden utilizarse como materia prima para procesos de c
ompostaje. La aplicación como abono del compost obtenido proporciona mejoras en la calidad del suelo, por su contenido en materia orgánica y nutrientes como el nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, calcio, hierro y otros oligoelementos, que también son necesarios para las funciones biológicas de las especies vegetales. El compostaje de los restos vegetales de la actividad agrícola y forestal es preferible a su incineración, ya que a los gases contaminantes procedentes de cualquier combustión hay que sumarle los gases resultantes de los productos químicos como venenos, plaguicidas y fungicidas habitualmente presentes en estos restos agrícolas.

El aprovechamiento energético es otro posible destino final para los residuos agrícolas orgánicos. La producción de
biogás mediante tratamiento anaerobio de los residuos agrícolas orgánicos, especialmente de purines, permite aprovechar su alto contenido energético. La fermentación en reactores produce gas metano que puede utilizarse para obtener energía calorífica y cogeneración de electricidad.

En cuanto a los plasticos empleados en la agricultura, los tratamientos aplicables son el reciclado mecánico y su aprovechamiento energético. El reciclado del plástico agrícola permite cerrar el ciclo ya que se utiliza de nuevo en otras aplicaciones agrícolas (postes, vallas, tuberías, maceteros, etc). No obstante, el tratamiento se ve dificultado en muchas ocasiones porque el plástico recogido presenta un elevado grado de contaminación con otros elementos, o por estar excesivamente degradado debido a estar sometidos al sol durante largos períodos. En estos casos es preferible proceder a su valoración enérgetica antes de enviarlos a un vertedero, es decir, utilizarlos como combustible. Este método tiene la desventaja ya comentada de su carga contaminante, más aun si tenemos en cuenta que muchas veces estos plásticos están impregnados con fertilizantes, plaguicidas u otros productos químicos.
Los envases de fitosanitarios serán eliminados mediante reciclado, incineración o vertido, según la naturaleza del material (plástico, vidrio o metal).
Fuentes y ampliación de la información:
Real Decreto 2224/1993, de 17 de diciembre, sobre normas sanitarias de eliminación y transformación de animales muertos y desperdicios de origen animal y protección frente a agentes patógenos en piensos de origen animal.
Real Decreto 1911/2000, de 24 de noviembre, por el que se regula la destrucción de los materiales especificados de riesgo en relación con las encefalopatías espongiformes transmisibles Importancia de la materia orgánica en la agricultura
Breve presentación multimedia sobre tecnologías de residuos animales, SELCO-ECOpurín
Un enfoque para el tratamiento de purines. Alfonso-Escribano Diez. 2001
La gestión de los residuos plásticos en la agricultura
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