Gestión
El conjunto de operaciones encaminadas a dar a
los residuos producidos en una zona el destino global más adecuado,
por supuesto desde el punto de vista medio ambiental y sanitario,
se conoce como Gestión de Residuos.
La gestión de residuos en la Unión Europea se fundamenta
en los siguientes principios:
- Principio de prevención: La
producción de residuos debe evitarse, o al menos reducirse,
en lo posible, ya que aquel residuo que no se produce no tiene
que ser eliminado. Una buena gestión de residuos incluye
operaciones de minimización
en el origen.
- Principo de quien contamina, paga: El productor
de los residuos o el que contamina el medio ambiente debe responsabilizarse
de los costes que genere su tratamiento
- Principio de precaución: Los problemas
potenciales deben ser anticipados
- Principio de proximidad: Los residuos deben
eliminarse lo más cerca posible de su origen
El diseño de estrategias de gestión
es un tema complejo, en el que intervienen muchos factores y no existen
una solución única que puede aplicarse a todas las situaciones.
Hay que considerar para cada residuo sus características, volumen,
procedencia y coste de tratamiento, así como las posibilidades
de recuperación y comercialización y la existencia de
directrices administrativas. Un ejemplo representativo de la necesidad
de estudiar cada caso en particular son los residuos radiactivos;
al ser especialmente contaminantes se gestionan siguiendo unos pasos
especiales con el único objetivo de disminuir en la medida
de lo posible el peligro de la radiación.
En España, los planes
de gestión de residuos los elaboran
las Comunidades Autonomas, que son las competentes en esta materia
(Ley 10/1998, de 21 de abril, de Residuos, art. 4). Por otro lado,
el proceso de gestión de residuos sólidos se debe llevar
a cabo por gestores autorizados, los cuales deberán efectuar
su actividad especializada en un tipo determinado de residuos.
La gestión de residuos incluye las siguientes operaciones:
Recogida, transporte, disposición y tratamiento. En los apartados
siguientes se veran cada una de estas operaciones y como se aplican
a cada tipo de residuo.
MINIMIZACIÓN DE RESIDUOS
El principio de prevención se ha concretado en España
en la exigencia legal de Estudios de Minimización de Residuos
Especiales definidos por el Real
Decreto 952/97, de 20 de junio, que requiere
la realización de dicho estudio a los productores de residuos
tóxicos y peligrosos. La minimización de residuos
es un concepto nuevo en el campo del manejo de los residuos y puede
entenderse como una estrategia de la empresa que tiende a reducir
el volumen y la carga contaminante de los residuos generados en
un proceso productivo.
Según la Agencia
de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA)
la minimización de residuos supone la reducción de
contaminantes en la fuente y la aplicación del reciclaje.
La minimización en la fuente incluye cualquier actividad
que optimice el proceso productivo, de manera que se reduzca la
formación de contaminantes. El reciclaje, por otro lado,
incluye cualquier uso posterior que se le dé a un residuo
fuera del proceso productivo.
La minimización de residuos se presenta como una alternativa
interesante porque reduce el volumen del residuo generado por la
industria, disminuye la carga contaminante lanzada al ambiente y
optimiza el proceso productivo. Para la industria, esta estrategia
implica beneficios económicos, ya ahorra energía,
materias primas y coste de la gestión de residuos, así
como mejora su imagen en el mercado.
Más información y ejemplos:
Waste
minimization in the chemical industry
Informe
Técnico sobre minimización de residuos en una curtiembre
La
minimización de residuos en la industria de acabado de metales
Documentos
de la Environmental Protection Agency (EPA) sobre minimización
de residuos (en inglés)
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