Clasificación
Clasificar los residuos por su procedencia y por
su peligrosidad permite desarrollar estrategias de gestion adaptadas
a las particularidades de cada tipo. Es muy distinto el residuo industrial
que el agrícola o que el doméstico y también
son totalmente diferentes los residuos gaseosos o líquidos
de los sólidos, o los radiactivos.
A continuación se describen los distintos tipos de residuos
que se generan en nuestra sociedad industrializada.
Para más información
sobre los distintos tipos de residuos, consultar:
Types
of wastes. European
Topic Centre on Waste and Material Flows
(Unión Europea), en inglés
3.1. Residuos sólidos urbanos (RSU).
De acuerdo con la Ley
10/1998, de 21 de abril, de Residuos, los
residuos urbanos o municipales son aquellos que se generan en los
domicilios particulares debido a la actividad doméstica, y
los producidos en comercios, oficinas y servicios. Se incluyen también
los residuos procedentes de la limpieza de vías públicas,
zonas verdes, áreas recreativas y playas; animales domésticos
muertos; muebles, enseres y vehículos abandonados, así
como residuos y escombros procedentes de obras menores de construcción
y reparación domiciliaria.
Los materiales que forman parte de los RSU son los siguientes:
- Materia orgánica, procedente de alimentos
principalmente
- Papel y cartón: periódicos, revistas bolsas
y embalajes
- Plásticos, procedente de envases y embalajes
- Vidrio: botellas, frascos, etc.
- Metales: latas, botes ,etc.. |
En los paises desarrollados, la concentración
de población en los núcleos urbanos, unido a un mayor
nivel de consumo y a la cultura de "usar y tirar", han contribuído
a aumentar enormemente las cantidades de RSU, convirtiéndo
su gestión en uno de los mayores problemas a los que se enfrentan
muchos municipios.
Para saber más:
Composición
de los residuos sólidos urbanos
Características
físicas de los residuos sólidos urbanos
Características
químicas de los residuos sólidos urbanos
Las
basuras domésticas
3.2. Residuos industriales (RI)
Son aquellos residuos que se generan en los procesos de fabricación
de la industria y que no tienen valor como mercancía, muchas
veces porque las técnicas aplicables para hacerlos útiles
son caras y económicamente poco rentables para el empresario.
Afortunadamente, está aumentando la reutilización de
estos residuos, muchas veces como materia prima de otros procesos.
Los residuos industriales pueden clasificarse en tres grupos:
a) Inertes.- Escombros
y materiales similares, en general no peligrosos para el medio ambiente,
aunque algunos procedentes de la minería pueden contener
elementos tóxicos.
b) Similares a residuos sólidos urbanos.- Forman
parte de este grupo los restos de comedores, basura de oficinas,
(restos orgánicos, papel, cartón, plásticos,
textiles, maderas gomas etc.) que, por sus características,
pueden ser gestionados junto con los RSU.
c) Residuos peligrosos.- Son aquellas sustancias que
debido a su composición química y a sus características
(inflamabilidad, toxicidad, reactividad química, etc) son
peligrosas para la salud y/o para el medio ambiente. Muchas de estas
sustancias tienen el agravante de ser difíciles de degradar
por la naturaleza, con lo que se acumulan en el medio y sus daños
repercuten durante mucho tiempo; otras al degradarse producen sustancias
más peligrosas que las originales. Por todo ello, estos residuos
requieren una consideración y un tratamiento especial.
En la defición que da la Ley
10/1998, de 21 de abril, de Residuos, se
considera Residuo Peligroso todo aquel que figure en la lista aprobada
en el
R.D.
952/1997 de Residuos Peligrosos, así
como los recipientes y envases que los hayan contenido, los que
hayan sido calificados como peligrosos por la normativa comunitaria
y los que pueda aprobar el Gobierno de conformidad con lo establecido
en la normativa europea o en convenios internacionales de los que
España sea parte.
De acuerdo con la normativa
de la Unión Europea están
considerados residuos peligrosos los siguientes compuestos en determinadas
concentraciones
- Metales pesados: As, Cd, Be, Pb, Se, Te,
Hg, Sb y sus compuestos
- Compuestos de cobre solubles
- Fenol, éteres, solventes orgánicos, hidrocarburos
policíclicos aromáticos cancerígenos
- Isocianatos, cianuros orgánicos e inorgánicos
- Biocidas y compuestos fito farmacéuticos
- Compuestos farmacéuticos
- Polvo y fibras de asbesto
- Peróxidos, cloratos y percloratos
- Carbonilos de metales
- Acidos y bases usados en el tratamiento de metales
- Compuestos de cromo hexavalente
- Organohalogenados no inertes
- Alquitranes
- Materiales químicos de laboratorio no identificados
o nuevos compuestos de efectos ambientales no conocidos
|
En la legislación
española se añaden a esta
lista:
Talio y sus compuestos
Los residuos procedentes de la industria del dióxido
de titanio
Los aceites usados minerales o sintéticos, incluyendo
las mezclas agua-aceite y las emulsiones |
Para saber más:
Hazardous
waste generation in EEA member countries.
J. Brodersen, M. Crowe, H. Jacobsen. 2001.
European Topic Centre on Waste
Planes
Nacionales y Autonómicos de Residuos
Hazardous
waste generation in EEA member countries,
Febrero 2002. European
Topic Centre on Waste
Club
Español de Residuos (CER)
Tratamiento
de Residuos industriales
Manual
de residuos peligrosos
3.3. Residuos agrarios
Proceden de la agricultura, ganadería pesca y explotaciones
forestales o la industria alimentaria.
La mayor parte de los residuos de estas actividades son orgánicos:
ramas, paja, restos de animales y plantas, etc. Muchos de ellos se
quedan en el campo y no se pueden considerar residuos porque contribuyen
de forma muy eficaz a mantener los nutrientes del suelo, a excepción
de los animales muertos según regula el R.D.
2224/1993 y, a consecuencia del mal de las
vacas locas, el R.D.
1911/2000.
Las deyecciones ganaderas son los excrementos
y residuos excretados por el ganado, entre los que se distingue el
estiercol y los purines (deyecciones líquidas). La mayoría
de las ocasiones se utilizan como abono agrícola, especialmente
si el ganadero dispone de una base territorial suficiente (ganadería
extensiva), con lo que estos residuos no suponen mayor problema. No
obstante, las explotaciones ganaderas intensivas, fundamentalmente
de cerdos, estan orientadas hacia unidades con gran número
de animales, careciendo de fosas de purines y sin terreno que permita
absorber la gran cantidad de residuos. El impacto ambiental de los
residuos en estos casos es mucho mayor y su control es necesario para
evitar deterioros ambientales. El aporte de estos residuos como abono
para el campo es excesivo debido a la enorme cantidad generada, con
lo que se contaminan tanto los suelos como torrentes y acuíferos,
además de la emisión a la atmosfera de gran cantidad
de gases como metano, amoníaco y dióxido de carbono.
La llegada a las masas de agua superficiales o freáticas de
la materia orgánica que contienen estos residuos produce pérdida
del oxígeno disuelto e inicia el proceso de eutrofización.
En el suelo supone un incremento de nitrógeno que, al no estar
transformado, sufre un lento proceso de mineralización de modo
que solo una parte del mismo se utiliza de manera inmediata por los
cultivos. El resto es arrastrado por el agua de lluvia o filtraciones
contaminando las masas de agua de la zona con nitratos, que degradan
los medios acuáticos y tienen efectos nocivos sobre la salud
humana.
Los residuos de la agricultura tambien engloban envases y plásticos.
Estos últimos son especialmente abundantes cuando se emplea
el sistema invernadero, y suponen un grave problema por su difícil
degradación en el medio ambiente. También hay que destacar
la elevada concentración de productos químicos fitosanitarios,
como venenos, plaguicidas y fungicidas, así como los envases
de estos productos.
Para saber más:
Un
enfoque para el tratamiento de purines Alfonso
Escribano Díez. 2001
Residuos
agrícolas, forestales y ganaderos
3.4. Residuos médicos y de laboratorios
(sanitarios)
En las actividades de atención e investigación sanitaria
(centros de salud, centros veterinarios y laboratorios) se generan
residuos que pueden ser de riesgo y que deben gestionarse de un modo
específico, con el fin de garantizar la protección de
la salud de las personas y la defensa del medio ambiente. La Agència
de Residus de Catalunya clasifica estos residuos
en los siguientes grupos:
a) Residuos sin riesgo o inespecíficos:
- Grupo I: Residuos inertes que no plantean
exigencias especiales en su gestión (material de oficina,
bares, comedores, jardinería)
- Grupo II: Residuos inertes que no plantean exigencias en su
gestión fuera del centro, pero sí que pueden resultar
de riesgo en el interior del mismo en enfermos con pocas defensas
inmunológicas (material de curas, yesos, ropa manchada
de sangre, secreciones, cadáveres de animales de experimentación
y otros residuos que no pertenezcan al grupo III.
b) Residuos de riesgo o específicos:
- Grupo III: Residuos especiales ya que
pueden generar riesgos para la salud de las personas: residuos
sanitarios infecciosos, sangre y hemoderivados en forma líquida,
agujas y material cortante o punzante usado, vacunas y cultivos
de agentes infecciosos.
- Grupo IV: Residuos especiales no incluídos en el grupo
III, incluyendo: medicamentos caducados, restos de sustancias
químicas, residuos radioactivos y residuos citotóxicos
(envases, materiales, restos..etc) que hayan estado en contacto
con medicamentos para el tratamiento de enfermos de cancer.
El 85% de los residuos médicos son de tipo
infeccioso y son especialmente peligrosos los objetos punzantes y
afilados. Todo ello requiere un cuidadoso sistema de clasificación
y recogida, así como de tratamiento posterior.
Para saber más:
Manejo
de residuos en centros de atención de salud
(incluye otras clasificaciones de los residuos producidos en los
centros de salud: Clasificación de la Organización
Mundial de la Salud, Clasificación Alemana y Clasificación
de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos)
Gestió
extracentre dels residus sanitaris Junta
de Residus de Catalunya (en catalán)
3.5. Residuos radiactivos
Materiales que emiten radiactividad. Son especiales por las siguientes
características:
- Su gran peligrosidad. Cantidades muy
pequeñas pueden originar dosis de radiación peligrosas
para la salud humana
- Su duración. Algunos de estos isótopos permanecerán
emitiendo radiaciones miles y decenas de miles de años
Los residuos radiactivos se pueden clasificar
según:
- Su estado físico: sólidos,
líquidos y gaseosos.
- Por el tipo de radiación que emitan: alfa, beta y gamma.
- Por su período de semidesintegración: vida corta
o vida larga.
- Por su actividad específica: actividad alta, media, y
baja.
Desde el punto de vista de su gestión,
la Empresa
Nacional de Residuos Radiactivos, S.A. (ENRESA) propone
la siguiente clasificación:
- Residuos
de baja y media actividad (RBMA): Son
aquellos residuos que tienen una actividad específica baja,
radionucleidos emisores beta-gamma con períodos de semidesintegración
inferiores a 30 años y contenido limitado en emisores alfa
de vida larga (periodos de semidesintegración de varios
miles de años).
- Residuos
de alta actividad (RAA): Están
formados, principalmente, por el combustible nuclear gastado,
si éste no se reprocesa, o por los subproductos que aparecen
si se reprocesa. Tienen una elevada actividad específica
en emisores de vida corta, contienen radionucléidos emisores
alfa de vida larga en concentraciones apreciables, y pueden ser
grandes productores de calor.
Con el fin de unificar los distintos criterios
existentes en los distintos países miembros, la Comisión
Europea ha llevado a cabo la siguiente clasificación que ha
entrado en vigor el 1 de Enero del 2002:
- Residuos radiactivos de transición:
Residuos, principalmente de origen médico, que se desintegran
durante el periodo de almacenamiento temporal, pudiendo a continuación
gestionarse como residuos no radiactivos, siempre que se respeten
unos valores de desclasificación.
- Residuos de baja y media actividad: Su concentración
en radionucleidos es tal que la generación de energía
térmica durante su evacuación es suficientemente
baja.
- Residuos de vida corta: Residuos
radiactivos que contienen nucleidos cuya vida media es inferior
o igual a la del Cs- 137 y el Sr- 90 (treinta años, aproximadamente),
con una concentración limitada de radionucleidos alfa
de vida larga (4.000 Bq/g en lotes individuales de residuos
y a una media general de 400 Bq/g en el volumen total de residuos)
- Residuos de vida larga: Radionucleidos y emisores alfa de
vida larga cuya concentración es superior a los límites
aplicables a los residuos de vida corta
- Residuos de alta actividad: Residuos con
una concentración tal de radionucleidos que debe tenerse
en cuenta la generación de energía térmica
durante su almacenamiento y evacuación. Este tipo de residuos
se obtiene principalmente del tratamiento/acondicionamiento del
combustible gastado.
Aunque la cantidad de este tipo de residuos radioactivos
que se producen en un país sea comparativamente mucho menor
que la de otros tipos, sus tecnologías y métodos de
tratamiento son mucho más complicados y difíciles. Actualmente
en España se producen anualmente unos 1.000 m3 de
residuos de baja y media actividad y unos 250 m3 de residuos
de alta actividad y combustible gastado.
Para saber más:
Empresa
Nacional de Residuos Radiactivos, S.A. (ENRESA)
Foro
de la industria nuclear española |
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