Especiales Tecnociencia  
Enero 2004
Manuel García VelardePremio DuPont 2003
 Introducción
 Premio 2003
 Entrevista al Profesor Manuel García Velarde
 Discurso
 Bibliografía

Entrevista a Manuel García Velarde     
20/01/2004

"La Ciencia es parte de la Cultura"

Pregunta.- Profesor García Velarde, usted es una autoridad mundial en Física, concretamente en las áreas de Dinámica no Lineal y Física de Fluidos. ¿Podría explicar al público en qué consisten estas materias y sus campos de aplicación más directos?

La parte más importante a la que me he dedicado es la Física de los fluidos y dentro de ella en la que más he trabajado últimamente son los fenómenos interfaciales, es decir, conocer qué pasa en la superficie de un líquido o en la interfaz de un líquido con otro líquido o de un líquido con un sólido.

El aspecto básico de esta investigación es entender cómo se mueven los líquidos, cómo se pegan o no los fluidos a las paredes, cómo entran los fluidos en un tubo capilar, cómo entran en un medio poroso, cómo una corriente fluida cambia, tanto en la forma como en la función... De ahí pueden salir diversas aplicaciones pero a mí me interesa entender cómo funcionan los fluidos desde ese punto de vista.

En cuanto a la otra parte en que he trabajado, la dinámica no lineal, me ha interesado conocer cómo se forman las estructuras, cómo se mueven los defectos en una estructura... Pero a esta parte le he dedicado un tercio de mi trabajo. El resto, dos tercios, a lo anterior.

Pregunta.- ¿Y respecto a su aplicación?

Este en un sector que no es demasiado espectacular, vamos, que no se trata ir a Marte, ni son partículas fundamentales, ni grandes reactores. Se trata de una investigación llevada a cabo fundamentalmente con papel y lápiz, todo lo más con computación, y por tanto no presenta tanta visibilidad. Aunque si se detiene a pensar, los fluidos son una cosa sorprendente porque no sé si sabrá que en el cuerpo humano, tenemos 125.000 kilómetros de longitud entre venas y arterias, con fluido, sangre, recorriendo este sistema. O que el 71% de nuestra piel que es un medio poroso , una membrana, está compuesto de agua, con lo cual los aceites van a entrar muy mal por nuestra piel. Siguiendo con otros datos curiosos, el 22% de los huesos es agua en un medio poroso. El 10% de los dientes es agua, el 60% del cerebro también. El 95% de la fruta y verdura es agua. El 91% de los tomates. En el metabolismo producimos cada día casi medio litro de agua. Comprender estos fenómenos creo que es interesante y tienen aplicación en muchas actividades que nos afectan de forma directa.

Una de las cosas en que he estado trabajando en los últimos años es como se empapa una membrana con un líquido que se le pone encima, o cómo se desparrama una gota en una tostada, por ejemplo. El último libro en el que estoy trabajando y que se publicará en 2004 se llama Wetting and Spreading Phenomena, para M. Dekker, N.Y., con V.M Starov y C. Radke y trata del desparramo de un líquido sobre otro líquido, de un líquido sobre un sólido, y de los procesos que determinan la capacidad de que un líquido moje o no a otro líquido o a un sólido, como afectan los tensioactivos...

Y luego hay cosas digamos peregrinas pero sobre las que conviene reflexionar. Por ejemplo, en el fenómeno de la respiración, se genera el intercambio del oxígeno con el dióxido de carbono. Este intercambio, se produce en los pulmones, en 100 metros cuadrados de superficie. Los pulmones, si los expandimos ocupan 100 metros cuadrados de superficie donde gracias a unas proteínas que generamos, permiten fijar oxígeno, y eliminar el CO2.

En 1773 Benjamín Franklin demostró experimentalmente cómo una cucharada de aceite al esparcirse sobre el agua de un estanque llegaba a ocupar hasta un cuarto de hectarea. Ello se debe a que la película de aceite es tan delgada que sólo emerge del agua la talla nanométrica de una molécula.

Sin embargo la gente cuando piensa en fluidos no piensa en cosas espectaculares, a menos que haga cálculos. Todo esto muestra cómo los fluidos son fundamentales para la vida. No hay vida sin fluidos.

Debido a la falta de espectacularidad de estos estudios, éstos no tienen el apoyo ni el interés que merecen por parte de las autoridades ni de la sociedad. Sin embargo, aunque parezca que ya se sabían estas cosas, nosotros hemos publicado hace tan solo un año la ley universal del esparcimiento de una gota sobre una superficie.

Pregunta.- Usted ha realizado una extensa actividad que se ha reflejado en numerosas publicaciones de alcance internacional. ¿Cuáles destacaría y por qué?

Tanto en la primera parte como la segunda, el volumen de actividad que he hecho se refleja fundamentalmente en diversos libros de investigación. En el sector de los fluidos, he publicado tres libros de investigación, y uno en dinámica no lineal. Como le he dicho, además, en la actualidad estamos trabajando en un quinto libro sobre fluidos.

Por otra parte, están los artículos de investigación, en torno a 250, y unos 5 artículos de puesta a punto sobre física de fluidos. De éstos, el más importante es uno de 1977 (1), en Reviews of Modern Physics, que indica cuales son los campos en los que se puede ir progresando y que intenta orientar al resto de la comunidad científica al respecto. Creo, sin ser pretencioso, que este artículo abrió una nueva vía en la investigación. Se trata de algo importante, incluso históricamente en España. En esta línea, también destacaría otro artículo publicado en 1974 (3).Otro de los trabajos que me gustaría destacar lo publicamos en los años 80 en la revista Scientific American (2). Esta revista que es leída por 8 millones de lectores publica artículos sobre nuevas líneas de investigación y trata de dar una visión al ciudadano de la calle. Este artículo también se tradujo al castellano.

Todo esto constituye la aportación más importante que hice durante los 20 primeros años de mi labor investigadora hasta los años 80. Estas contribuciones supusieron tentativas de apertura a nuevos campos, y todo ello supuso un nivel de liderazgo para la ciencia española en el ámbito internacional.

Posteriormente he continuado escribiendo algunos de estos artículos de puesta a punto.

Pregunta.- Y en cuanto a sus libros, ¿qué destacaría?

Los libros de investigación son muy importantes. Constituyen un cuerpo de doctrina sobre todo los que se refieren a los fenómenos interfaciales. Estos libros se han publicado en editoriales internacionales de prestigio. Sin duda suponen un liderazgo a nivel internacional, sentando doctrina. Por supuesto esta labor la he realizado con amigos y colaboradores de diversos países.

Pregunta.- ¿Qué opinión le merece entonces la evaluación de los investigadores en función del factor de impacto de sus publicaciones?

Puede ser que el uso de una teoría de ayer pueda resultar un desarrollo mañana. Tengo artículos que están siendo utilizados en el 2003 y que fueron publicados en 1972. Así que el impacto inmediato que hoy se valora mucho, me parece que es un ataque frontal a lo que es la investigación básica. El problema que tenemos los científicos es que nos gustaría que las autoridades nos dejaran trabajar en aquellos temas que de acuerdo con nuestro criterio científico nos parezca importante, siempre y cuando se exija una investigación de calidad, publicando en las revistas que convenga y con el control debido. Ahora bien, si solo se fomenta la investigación popular, de aplicación inmediata... A mí me parece que lo más importante es que la administración y las industrias otorguen la confianza a la gente que está haciendo investigación.

Este es precisamente el leit motiv de la DUPONT: "Fe inquebrantable en la investigación y dinero paciente". Dinero paciente, invertir no intentando que la respuesta sea inmediata, porque el progreso no es una cosa que puedas predecir, y fe inquebrantable, creer que si se invierte, en cabezas de reconocida solvencia o en cabezas que son promesa de solvencia en el futuro, al final esto acaba siendo rentable.

Pregunta.- Usted ha sido pionero en divulgar la Ciencia con experiencias tan comprometidas como la creación en los años 80 de la Barraca de la Ciencia (4) inspirándose en La Barraca de García Lorca. En la actualidad, ¿usted piensa que la Ciencia llega a la sociedad?

No, no llega. Y no lo hace porque la ciencia, que es una parte de la cultura no es tratada como tal por parte de los medios de comunicación social. Hoy día en cualquier periódico, el espacio dedicado a la ciencia es anecdótico, con algunas excepciones, sobre todo cuando se trata de temas espectaculares. No existe una sistemática de dedicación como para otras secciones, como por ejemplo, los deportes. Si esta sistemática existiese diariamente se publicarían cosas espectaculares como los viajes espaciales, y otras cosas menos llamativas, pero no por eso menos importantes.

En ciencia el problema que hay es que existe un barrera que parece infranqueable entre los investigadores y la sociedad en general. Es aquí donde los periodistas científicos y los comunicadores tienen una labor fundamental como los responsables de eliminar esa barrera, de forma que la sociedad esté informada y además se interese por la actividad científica - tecnológica desarrollada en su país.

Esta es una labor difícil, que no está premiada por la sociedad.

El problema también está en los científicos, que no se dedican a la divulgación. Cuando empecé a hacerlo hace 15 años, la primera crítica que recibí fue de mis propios compañeros. Aunque afortunadamente puedo enseñar un currículum en que se demuestra que además hay una actividad investigadora.

No inventé, solo copié de un sistema que ya existía, que eran las Misiones Pedagógicas de Bartolomé Cosío y La Barraca del teatro de García Lorca. Tomé el nombre de la Barraca por Lorca y porque me recordaba también al circo y las ferias. Y con varios de mis colaboradores, incluido un chino que me ayudó muchísimo, y que hoy vive en Chicago, nos fuimos a recorrer todo el país. Como estaba en la UNED me apoyé en su estructura de centros asociados, y mas tarde terminé dando conferencias contratado como un artista... Tuve la oportunidad de recorrer el país en coche. Íbamos con un remolque con pantalla, retroproyectores, proyectores de cine, hacíamos nuestros experimentos, nos pasábamos dos o tres horas en cada conferencia. Recorrimos el país apoyados por fundaciones, bancos, cajas de ahorro. Todo esto lo conté en un artículo primero en inglés para un congreso que hubo de la UNESCO en Roma, y publicado por la academia de las ciencias italiana. Este artículo también lo publiqué en español en la revista Arbor. Por cierto, en este recorrido acabé siendo un experto en aceite de oliva, chorizos y en jamón. Tengo por ejemplo una colección de 500 fotografías de aceite de oliva, ya que recorrí casi todas las almazaras del país.

Por tanto la divulgación científica es también una responsabilidad por parte de los científicos, que tendrían que hacerla en la medida en que pudieran.

Pregunta.- ¿Las nuevas tecnologías de la información podrían facilitar la creación de "barracas virtuales" para los científicos?

Se está haciendo bastante, prácticamente todo el mundo tiene una página web donde explica más o menos lo que hace. Porque el científico, si quiere sobrevivir, tiene que vender la ciencia, tiene que divulgarla. Para realizar esta labor, es imprescindible la colaboración de los periodistas especializados y de los expertos en comunicación, porque los científicos no tienen porqué ser buenos comunicadores, y de hecho una gran mayoría no lo son.

Pregunta.- Supongo que parte de la dificultad que supone la divulgación sobre Física y Matemáticas, es que son disciplinas muy áridas. ¿Que opina?

A mí me parece que hay una falta de buen sentido en el planteamiento de la enseñanza de la ciencia en la escuela, tanto en primaria, secundaria como en el bachillerato (5). A la gente se le quiere meter cosas en la cabeza difíciles, muchos libros... y sin embargo no se le hace entrar en la ciencia por su parte más atractiva que es hacer experimentos y reflexionar y discutir sobre ellos, aprendiendo poco a poco. Sería preferible dar menos contenidos teóricos, y más contenidos de tipo práctico a través de experimentos. Quizás daríamos menos física, menos química y menos matemáticas, pero la ciencia quedaría integrada como parte de la cultura. La producción de científicos tal vez sería menor, pero quizás interese mucho más que los literatos, políticos y diputados y en general toda la sociedad entiendan qué es la ciencia y la investigación. Esto ayudaría a que la política científica generada por las diferentes administraciones estuviera en sintonía con las necesidades reales para el desarrollo de la ciencia.

No tenemos una cultura científica mejor porque tenemos una escuela que es muy mala, desde mi punto de vista. Si la escuela mejorase acabaríamos teniendo periodistas que sin haber estudiado ciencias en estudios superiores serían capaces de poder entender lo que se está haciendo y por lo menos poder dialogar con los científicos.

Así, la labor de divulgación tiene que ser entre periodistas, científicos y pedagogos. Habría que invertir en mejorar el nivel cultural científico de la población, lo que realimentará al sector científico.

Pregunta.- ¿Cree que desde la Administración se está realizando un esfuerzo real en valorar la divulgación científica?

Algo se ha notado, aunque tampoco lo conozco bien. Pero veo que el apoyo por parte de la administración del estado en aspectos triviales es inferior al que dan por ejemplo las sociedades privadas. Por ejemplo, hay un premio nacional de física que se da cada dos años. ¿Por qué no se convoca cada año? ¿por qué no un premio A, un premio B y un premio C? En la comunidad debería haber mecanismos de excitación de los miembros, de modo que se vea un apoyo de la sociedad, un reconocimiento que puede ser por ejemplo, al mejor profesor de una escuela, al mejor catedrático de un instituto, y esto debería hacerlo la administración del estado como representante de la sociedad. En eso se ha avanzado, pero muy poco . En cualquier caso, no es suficiente comparado en proporción con otros países como Estados Unidos.

Los premios fomentan el interés de la gente, no es solo el reconocimiento que se hace a una persona que se puede sentir halagado, sino que la gente que lee en el periódico dice anda a tal maestro de escuela le han dado un premio en tal sitio, y yo no conocía ese sitio... y como parece importante quieren enterarse de más. Cualquier inversión que se haga en este sentido es muy rentable porque contribuye a excitar el interés y a levantar el nivel cultural de la gente y contribuirá por tanto, a que haya más inversión en ciencia, y más científicos...

Pregunta.- Los científicos, sobre todo en disciplinas como la física, química, matemáticas, etc... publican en revistas internacionales y por tanto el idioma es el inglés. Esto supone que las revistas españolas están desapareciendo. ¿Esto es algo que debemos asumir? ¿O las soluciones pueden venir por parte de las revistas electrónicas, el sistema de preprints en Internet...? Teniendo en cuenta que el castellano aglutina a España y al mundo latinoamericano.

Hay dos puntos de vista aparentemente irreconciliables, porque pertenecen a dominios distintos. Es decir, es mala cosa llevar un modelo al sitio equivocado y tratar de aplicar una regla en el sitio equivocado. Cuando en España se crean lo departamentos se importa este modelo del mundo anglosajón cuando los departamentos aquí en España no tienen nada que ver con los del mundo anglosajón. Así hay que tener mucho cuidado.

Al hablar de investigación no hay que decir si se publica en inglés o en castellano, si no que echemos marcha atrás, y preguntémonos cuál fue la lengua de la ciencia en la edad media: el latín. En la segunda mitad del XIX y principios del XX: el alemán. ¿Cuál es ahora?: el inglés. Así como para la diplomacia fue el francés. Punto final. En este sentido creo que no hay que complicar las cosas, sino simplificarlas al máximo. Publicar en inglés en el 2004 es hacerlo en la lengua de la ciencia. Dentro de cien años tal vez sea el chino, pues habrá que publicar en chino. Otra cosa es que esto pueda ser compatible con el desarrollo del castellano en la ciencia. Por ejemplo, mirando mi currículum se observa que hay 250 artículos en inglés aproximadamente y otros ciento y pico en castellano de divulgación científica. He intentando hacer el esfuerzo de transmitir parte de mi conocimiento a mis conciudadanos, que por supuesto hablan en español.

Creo que la administración debe fomentar que los científicos divulguen parte sus conocimientos en la lengua de su comunidad. Si a mí me apoyan, pues por ejemplo dedicaría a lo mejor los jueves por la tarde a escribir divulgación.

Para mí, que he hecho mucha divulgación científica incluso subvencionada por el ministerio, como el proyecto de la Barraca de la ciencia, es un poco doloroso que cuando he pedido una subvención para hacer un libro de divulgación científica, en inglés, castellano, japonés, francés, etc. me lo hayan denegado. Un comité de personas se han cargado el proyecto sin decirme lo que han opinado. Y lo han denegado sin respetar las ciento y pico publicaciones que tengo sobre divulgación y el tiempo que me he dejado recorriendo el país. Es bastante descorazonador que me hayan denegado la subvención para una publicación divulgativa sobre fluidos en varios idiomas sobre investigación hecha en España.

Por otra parte, pienso que la iniciativa tenía que haber partido del ministerio ya que al final va a redundar en el conocimiento de los ciudadanos en materias científicas. Al final ese libro lo voy a hacer, y en el prefacio voy a poner que lamento que la petición económica que hice al ministerio de mi país para subvencionar este libro se me denegase. Para una persona dedicado a la investigación desde hace tiempo como yo, este descorazonamiento digamos es pequeño, pero si es alguien al comienzo de su carrera, y recibe la negativa ya no lo intentará más.

El problema es que, o se fomenta la divulgación desde las autoridades, o no se va a hacer nada. Y como estas autoridades han sido educadas en un sistema donde las matemáticas, la física y la química han sido enseñadas de un modo muy árido e inaccesible, muy absurdo, pues no entienden el problema.

La única cosa positiva que he recibido ha sido el Premio DuPont con el que se ha reconocido mi labor de investigación durante mucho tiempo. Estoy esperando que alguien en el ministerio me diga: ¡Pero hombre!, cuánto nos alegramos de que publique mucho, e incluso libros de investigación en el ámbito internacional. Cuando esto históricamente ha sido poco habitual entre la comunidad científica española.


(1) Normand C, Pomeau Y, Velarde MG . Convective instability - physicists approach. REV MOD PHYS 49 (3): 581-624 1977

(2) Velarde MG, Normand C. Convection. SCI AM 243 (1): 92-& 1980

(3) Velarde MG, Schechter R.S., Platten J.K.The two-component Bénard problem. Adv. Cehm. Phys 26: 2658-301 1974

(4) Velarde MG. Una década de divulgación científica en España: La Barraca de la Ciencia. Arbor: ciencia, pensamiento y cultura, 1992 ABR; CXLI (556)

(5) Velarde MG. Sobre la enseñanza de la ciencia: algunos problemas y posibles soluciones. Arbor: ciencia, pensamiento y cultura, 1993 AGOS; CXLV (572)

 
 
El Prof. García Velarde en un momento de la entrevista
 
Instituto Pluridisciplinar de la Universidad Complutense de Madrid