Entrevista a Manuel García Velarde
20/01/2004
"La Ciencia es parte de la Cultura"
Pregunta.- Profesor García Velarde, usted es una autoridad
mundial en Física, concretamente en las áreas de Dinámica
no Lineal y Física de Fluidos. ¿Podría explicar
al público en qué consisten estas materias y sus campos
de aplicación más directos?
La parte más importante a la que me he dedicado es la Física
de los fluidos y dentro de ella en la que más he trabajado
últimamente son los fenómenos interfaciales, es decir,
conocer qué pasa en la superficie de un líquido o
en la interfaz de un líquido con otro líquido o de
un líquido con un sólido.
El aspecto básico de esta investigación es entender
cómo se mueven los líquidos, cómo se pegan
o no los fluidos a las paredes, cómo entran los fluidos en
un tubo capilar, cómo entran en un medio poroso, cómo
una corriente fluida cambia, tanto en la forma como en la función...
De ahí pueden salir diversas aplicaciones pero a mí
me interesa entender cómo funcionan los fluidos desde ese
punto de vista.
En cuanto a la otra parte en que he trabajado, la dinámica
no lineal, me ha interesado conocer cómo se forman las estructuras,
cómo se mueven los defectos en una estructura... Pero a esta
parte le he dedicado un tercio de mi trabajo. El resto, dos tercios,
a lo anterior.
Pregunta.- ¿Y respecto a su aplicación?
Este en un sector que no es demasiado espectacular, vamos, que
no se trata ir a Marte, ni son partículas fundamentales,
ni grandes reactores. Se trata de una investigación llevada
a cabo fundamentalmente con papel y lápiz, todo lo más
con computación, y por tanto no presenta tanta visibilidad.
Aunque si se detiene a pensar, los fluidos son una cosa sorprendente
porque no sé si sabrá que en el cuerpo humano, tenemos
125.000 kilómetros de longitud entre venas y arterias, con
fluido, sangre, recorriendo este sistema. O que el 71% de nuestra
piel que es un medio poroso , una membrana, está compuesto
de agua, con lo cual los aceites van a entrar muy mal por nuestra
piel. Siguiendo con otros datos curiosos, el 22% de los huesos es
agua en un medio poroso. El 10% de los dientes es agua, el 60% del
cerebro también. El 95% de la fruta y verdura es agua. El
91% de los tomates. En el metabolismo producimos cada día
casi medio litro de agua. Comprender estos fenómenos creo
que es interesante y tienen aplicación en muchas actividades
que nos afectan de forma directa.
Una de las cosas en que he estado trabajando en los últimos
años es como se empapa una membrana con un líquido
que se le pone encima, o cómo se desparrama una gota en una
tostada, por ejemplo. El último libro en el que estoy trabajando
y que se publicará en 2004 se llama Wetting and Spreading
Phenomena, para M. Dekker, N.Y., con V.M Starov y C. Radke y
trata del desparramo de un líquido sobre otro líquido,
de un líquido sobre un sólido, y de los procesos que
determinan la capacidad de que un líquido moje o no a otro
líquido o a un sólido, como afectan los tensioactivos...
Y luego hay cosas digamos peregrinas pero sobre las que conviene
reflexionar. Por ejemplo, en el fenómeno de la respiración,
se genera el intercambio del oxígeno con el dióxido
de carbono. Este intercambio, se produce en los pulmones, en 100
metros cuadrados de superficie. Los pulmones, si los expandimos
ocupan 100 metros cuadrados de superficie donde gracias a unas proteínas
que generamos, permiten fijar oxígeno, y eliminar el CO2.
En 1773 Benjamín Franklin demostró experimentalmente
cómo una cucharada de aceite al esparcirse sobre el agua
de un estanque llegaba a ocupar hasta un cuarto de hectarea. Ello
se debe a que la película de aceite es tan delgada que sólo
emerge del agua la talla nanométrica de una molécula.
Sin embargo la gente cuando piensa en fluidos no piensa en cosas
espectaculares, a menos que haga cálculos. Todo esto muestra
cómo los fluidos son fundamentales para la vida. No hay vida
sin fluidos.
Debido a la falta de espectacularidad de estos estudios, éstos
no tienen el apoyo ni el interés que merecen por parte de
las autoridades ni de la sociedad. Sin embargo, aunque parezca que
ya se sabían estas cosas, nosotros hemos publicado hace tan
solo un año la ley universal del esparcimiento de una gota
sobre una superficie.
Pregunta.- Usted ha realizado una extensa actividad que se ha
reflejado en numerosas publicaciones
de alcance internacional. ¿Cuáles destacaría
y por qué?
Tanto en la primera parte como la segunda, el volumen de actividad
que he hecho se refleja fundamentalmente en diversos libros de investigación.
En el sector de los fluidos, he publicado tres libros de investigación,
y uno en dinámica no lineal. Como le he dicho, además,
en la actualidad estamos trabajando en un quinto libro sobre fluidos.
Por otra parte, están los artículos de investigación,
en torno a 250, y unos 5 artículos de puesta a punto sobre
física de fluidos. De éstos, el más importante
es uno de 1977 (1), en Reviews of Modern Physics,
que indica cuales son los campos en los que se puede ir progresando
y que intenta orientar al resto de la comunidad científica
al respecto. Creo, sin ser pretencioso, que este artículo
abrió una nueva vía en la investigación. Se
trata de algo importante, incluso históricamente en España.
En esta línea, también destacaría otro artículo
publicado en 1974 (3).Otro de los trabajos que
me gustaría destacar lo publicamos en los años 80
en la revista Scientific American (2). Esta
revista que es leída por 8 millones de lectores publica artículos
sobre nuevas líneas de investigación y trata de dar
una visión al ciudadano de la calle. Este artículo
también se tradujo al castellano.
Todo esto constituye la aportación más importante
que hice durante los 20 primeros años de mi labor investigadora
hasta los años 80. Estas contribuciones supusieron tentativas
de apertura a nuevos campos, y todo ello supuso un nivel de liderazgo
para la ciencia española en el ámbito internacional.
Posteriormente he continuado escribiendo algunos de estos artículos
de puesta a punto.
Pregunta.- Y en cuanto a sus libros, ¿qué destacaría?
Los libros de investigación son muy importantes. Constituyen
un cuerpo de doctrina sobre todo los que se refieren a los fenómenos
interfaciales. Estos libros se han publicado en editoriales internacionales
de prestigio. Sin duda suponen un liderazgo a nivel internacional,
sentando doctrina. Por supuesto esta labor la he realizado con amigos
y colaboradores de diversos países.
Pregunta.- ¿Qué opinión le merece entonces
la evaluación de los investigadores en función del
factor de impacto de sus publicaciones?
Puede ser que el uso de una teoría de ayer pueda resultar
un desarrollo mañana. Tengo artículos que están
siendo utilizados en el 2003 y que fueron publicados en 1972. Así
que el impacto inmediato que hoy se valora mucho, me parece que
es un ataque frontal a lo que es la investigación básica.
El problema que tenemos los científicos es que nos gustaría
que las autoridades nos dejaran trabajar en aquellos temas que de
acuerdo con nuestro criterio científico nos parezca importante,
siempre y cuando se exija una investigación de calidad, publicando
en las revistas que convenga y con el control debido. Ahora bien,
si solo se fomenta la investigación popular, de aplicación
inmediata... A mí me parece que lo más importante
es que la administración y las industrias otorguen la confianza
a la gente que está haciendo investigación.
Este es precisamente el leit motiv de la DUPONT: "Fe
inquebrantable en la investigación y dinero paciente".
Dinero paciente, invertir no intentando que la respuesta sea inmediata,
porque el progreso no es una cosa que puedas predecir, y fe inquebrantable,
creer que si se invierte, en cabezas de reconocida solvencia o en
cabezas que son promesa de solvencia en el futuro, al final esto
acaba siendo rentable.
Pregunta.- Usted ha sido pionero en divulgar la Ciencia con
experiencias tan comprometidas como la creación en los años
80 de la Barraca de la Ciencia (4) inspirándose
en La Barraca de García Lorca. En la actualidad, ¿usted
piensa que la Ciencia llega a la sociedad?
No, no llega. Y no lo hace porque la ciencia, que es una parte
de la cultura no es tratada como tal por parte de los medios de
comunicación social. Hoy día en cualquier periódico,
el espacio dedicado a la ciencia es anecdótico, con algunas
excepciones, sobre todo cuando se trata de temas espectaculares.
No existe una sistemática de dedicación como para
otras secciones, como por ejemplo, los deportes. Si esta sistemática
existiese diariamente se publicarían cosas espectaculares
como los viajes espaciales, y otras cosas menos llamativas, pero
no por eso menos importantes.
En ciencia el problema que hay es que existe un barrera que parece
infranqueable entre los investigadores y la sociedad en general.
Es aquí donde los periodistas científicos y los comunicadores
tienen una labor fundamental como los responsables de eliminar esa
barrera, de forma que la sociedad esté informada y además
se interese por la actividad científica - tecnológica
desarrollada en su país.
Esta es una labor difícil, que no está premiada por
la sociedad.
El problema también está en los científicos,
que no se dedican a la divulgación. Cuando empecé
a hacerlo hace 15 años, la primera crítica que recibí
fue de mis propios compañeros. Aunque afortunadamente puedo
enseñar un currículum en que se demuestra que además
hay una actividad investigadora.
No inventé, solo copié de un sistema que ya existía,
que eran las Misiones Pedagógicas de Bartolomé Cosío
y La Barraca del teatro de García Lorca. Tomé el nombre
de la Barraca por Lorca y porque me recordaba también al
circo y las ferias. Y con varios de mis colaboradores, incluido
un chino que me ayudó muchísimo, y que hoy vive en
Chicago, nos fuimos a recorrer todo el país. Como estaba
en la UNED me apoyé en su estructura de centros asociados,
y mas tarde terminé dando conferencias contratado como un
artista... Tuve la oportunidad de recorrer el país en coche.
Íbamos con un remolque con pantalla, retroproyectores, proyectores
de cine, hacíamos nuestros experimentos, nos pasábamos
dos o tres horas en cada conferencia. Recorrimos el país
apoyados por fundaciones, bancos, cajas de ahorro. Todo esto lo
conté en un artículo primero en inglés para
un congreso que hubo de la UNESCO en Roma, y publicado por la academia
de las ciencias italiana. Este artículo también lo
publiqué en español en la revista Arbor. Por cierto,
en este recorrido acabé siendo un experto en aceite de oliva,
chorizos y en jamón. Tengo por ejemplo una colección
de 500 fotografías de aceite de oliva, ya que recorrí
casi todas las almazaras del país.
Por tanto la divulgación científica es también
una responsabilidad por parte de los científicos, que tendrían
que hacerla en la medida en que pudieran.
Pregunta.- ¿Las nuevas tecnologías de la información
podrían facilitar la creación de "barracas virtuales"
para los científicos?
Se está haciendo bastante, prácticamente todo el
mundo tiene una página web donde explica más o menos
lo que hace. Porque el científico, si quiere sobrevivir,
tiene que vender la ciencia, tiene que divulgarla. Para realizar
esta labor, es imprescindible la colaboración de los periodistas
especializados y de los expertos en comunicación, porque
los científicos no tienen porqué ser buenos comunicadores,
y de hecho una gran mayoría no lo son.
Pregunta.- Supongo que parte de la dificultad que supone la
divulgación sobre Física y Matemáticas, es
que son disciplinas muy áridas. ¿Que opina?
A mí me parece que hay una falta de buen sentido en el planteamiento
de la enseñanza de la ciencia en la escuela, tanto en primaria,
secundaria como en el bachillerato (5). A la gente
se le quiere meter cosas en la cabeza difíciles, muchos libros...
y sin embargo no se le hace entrar en la ciencia por su parte más
atractiva que es hacer experimentos y reflexionar y discutir sobre
ellos, aprendiendo poco a poco. Sería preferible dar menos
contenidos teóricos, y más contenidos de tipo práctico
a través de experimentos. Quizás daríamos menos
física, menos química y menos matemáticas,
pero la ciencia quedaría integrada como parte de la cultura.
La producción de científicos tal vez sería
menor, pero quizás interese mucho más que los literatos,
políticos y diputados y en general toda la sociedad entiendan
qué es la ciencia y la investigación. Esto ayudaría
a que la política científica generada por las diferentes
administraciones estuviera en sintonía con las necesidades
reales para el desarrollo de la ciencia.
No tenemos una cultura científica mejor porque tenemos
una escuela que es muy mala, desde mi punto de vista. Si la escuela
mejorase acabaríamos teniendo periodistas que sin haber estudiado
ciencias en estudios superiores serían capaces de poder entender
lo que se está haciendo y por lo menos poder dialogar con
los científicos.
Así, la labor de divulgación tiene que ser entre
periodistas, científicos y pedagogos. Habría que invertir
en mejorar el nivel cultural científico de la población,
lo que realimentará al sector científico.
Pregunta.- ¿Cree que desde la Administración se
está realizando un esfuerzo real en valorar la divulgación
científica?
Algo se ha notado, aunque tampoco lo conozco bien. Pero veo que
el apoyo por parte de la administración del estado en aspectos
triviales es inferior al que dan por ejemplo las sociedades privadas.
Por ejemplo, hay un premio nacional de física que se da cada
dos años. ¿Por qué no se convoca cada año?
¿por qué no un premio A, un premio B y un premio C?
En la comunidad debería haber mecanismos de excitación
de los miembros, de modo que se vea un apoyo de la sociedad, un
reconocimiento que puede ser por ejemplo, al mejor profesor de una
escuela, al mejor catedrático de un instituto, y esto debería
hacerlo la administración del estado como representante de
la sociedad. En eso se ha avanzado, pero muy poco . En cualquier
caso, no es suficiente comparado en proporción con otros
países como Estados Unidos.
Los premios fomentan el interés de la gente, no es solo
el reconocimiento que se hace a una persona que se puede sentir
halagado, sino que la gente que lee en el periódico dice
anda a tal maestro de escuela le han dado un premio en tal sitio,
y yo no conocía ese sitio... y como parece importante quieren
enterarse de más. Cualquier inversión que se haga
en este sentido es muy rentable porque contribuye a excitar el interés
y a levantar el nivel cultural de la gente y contribuirá
por tanto, a que haya más inversión en ciencia, y
más científicos...
Pregunta.- Los científicos, sobre todo en disciplinas
como la física, química, matemáticas, etc...
publican en revistas internacionales y por tanto el idioma es el
inglés. Esto supone que las revistas españolas están
desapareciendo. ¿Esto es algo que debemos asumir? ¿O
las soluciones pueden venir por parte de las revistas electrónicas,
el sistema de preprints en Internet...? Teniendo en cuenta que el
castellano aglutina a España y al mundo latinoamericano.
Hay dos puntos de vista aparentemente irreconciliables, porque
pertenecen a dominios distintos. Es decir, es mala cosa llevar un
modelo al sitio equivocado y tratar de aplicar una regla en el sitio
equivocado. Cuando en España se crean lo departamentos se
importa este modelo del mundo anglosajón cuando los departamentos
aquí en España no tienen nada que ver con los del
mundo anglosajón. Así hay que tener mucho cuidado.
Al hablar de investigación no hay que decir si se publica
en inglés o en castellano, si no que echemos marcha atrás,
y preguntémonos cuál fue la lengua de la ciencia en
la edad media: el latín. En la segunda mitad del XIX y principios
del XX: el alemán. ¿Cuál es ahora?: el inglés.
Así como para la diplomacia fue el francés. Punto
final. En este sentido creo que no hay que complicar las cosas,
sino simplificarlas al máximo. Publicar en inglés
en el 2004 es hacerlo en la lengua de la ciencia. Dentro de cien
años tal vez sea el chino, pues habrá que publicar
en chino. Otra cosa es que esto pueda ser compatible con el desarrollo
del castellano en la ciencia. Por ejemplo, mirando mi currículum
se observa que hay 250 artículos en inglés aproximadamente
y otros ciento y pico en castellano de divulgación científica.
He intentando hacer el esfuerzo de transmitir parte de mi conocimiento
a mis conciudadanos, que por supuesto hablan en español.
Creo que la administración debe fomentar que los científicos
divulguen parte sus conocimientos en la lengua de su comunidad.
Si a mí me apoyan, pues por ejemplo dedicaría a lo
mejor los jueves por la tarde a escribir divulgación.
Para mí, que he hecho mucha divulgación científica
incluso subvencionada por el ministerio, como el proyecto de la
Barraca de la ciencia, es un poco doloroso que cuando he pedido
una subvención para hacer un libro de divulgación
científica, en inglés, castellano, japonés,
francés, etc. me lo hayan denegado. Un comité de personas
se han cargado el proyecto sin decirme lo que han opinado. Y lo
han denegado sin respetar las ciento y pico publicaciones que tengo
sobre divulgación y el tiempo que me he dejado recorriendo
el país. Es bastante descorazonador que me hayan denegado
la subvención para una publicación divulgativa sobre
fluidos en varios idiomas sobre investigación hecha en España.
Por otra parte, pienso que la iniciativa tenía que haber
partido del ministerio ya que al final va a redundar en el conocimiento
de los ciudadanos en materias científicas. Al final ese libro
lo voy a hacer, y en el prefacio voy a poner que lamento que la
petición económica que hice al ministerio de mi país
para subvencionar este libro se me denegase. Para una persona dedicado
a la investigación desde hace tiempo como yo, este descorazonamiento
digamos es pequeño, pero si es alguien al comienzo de su
carrera, y recibe la negativa ya no lo intentará más.
El problema es que, o se fomenta la divulgación desde las
autoridades, o no se va a hacer nada. Y como estas autoridades han
sido educadas en un sistema donde las matemáticas, la física
y la química han sido enseñadas de un modo muy árido
e inaccesible, muy absurdo, pues no entienden el problema.
La única cosa positiva que he recibido ha sido el Premio
DuPont con el que se ha reconocido mi labor de investigación
durante mucho tiempo. Estoy esperando que alguien en el ministerio
me diga: ¡Pero hombre!, cuánto nos alegramos de que
publique mucho, e incluso libros de investigación en el ámbito
internacional. Cuando esto históricamente ha sido poco habitual
entre la comunidad científica española.
(1) Normand C, Pomeau Y, Velarde MG . Convective
instability - physicists approach. REV MOD PHYS 49 (3): 581-624
1977
(2) Velarde MG, Normand C. Convection. SCI AM
243 (1): 92-& 1980
(3) Velarde MG, Schechter R.S., Platten J.K.The
two-component Bénard problem. Adv. Cehm. Phys 26: 2658-301
1974
(4) Velarde MG. Una década de divulgación
científica en España: La Barraca de la Ciencia. Arbor:
ciencia, pensamiento y cultura, 1992 ABR; CXLI (556)
(5) Velarde MG. Sobre la enseñanza de la
ciencia: algunos problemas y posibles soluciones. Arbor: ciencia,
pensamiento y cultura, 1993 AGOS; CXLV (572)
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