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Junio 2005

Especial mujer y empresa

El trabajo doméstico

Diez millones de amas de casa españolas están consideradas oficialmente como población “inactiva”, aunque según el Instituto de la Mujer el 66,5 % de ellas desearía tener un trabajo remunerado. De acuerdo con la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadísitica las "Ama de casa" son mujeres en un 98 % de los casos. La visión del trabajo doméstico como una actividad realizada “naturalmente” por las mujeres, está arraigada en el entramado social y es compartida por las propias amas de casa. Sólo en los últimos años, como consecuencia de los análisis llevados a cabo por el movimiento feminista, ha empezado a ser considerado como trabajo, con la consecuente reivindicación de un "salario" en contraprestación al trabajo realizado. Este "salario" les permitiría independizarse psicológica, ideológica y económicamente de sus parejas. A esta problemática habría que añadir aquellas otras mujeres activas que asumen al mismo tiempo las funciones de amas de casa y de trabajadoras.

Para el 70 % de las amas de casa, su jornada de trabajo comprende una media de 11,5 horas diarias, 80 horas por semana. Esto es casi doble de lo reglamentado en el mercado de trabajo asalariado; no disfrutan de vacaciones y no les corresponde ni jubilación ni prestaciones sociales. Esta situación impide su independencia económica, limitando sus posibilidades de emancipación. En cuanto a las labores compartidas, los hombres reconocen dedicar 1 hora y 32 minutos a las tareas domésticas, frente a las 4 horas 2 minutos que dedican las mujeres.

Gráfico: Población ocupada que realiza "Tareas del Hogar" según edad y sexo (%)

Población ocupada que realiza "Tareas del Hogar" según edad y sexo (%)

Fuente: Instituto de la Mujer

Las políticas de conciliación de la vida familiar y laboral hacen hincapié en la necesidad de compartir todas las tareas y responsabilidades familiares, porque hay una asimetría importante en el tiempo dedicado al cuidado y atención de las personas dependientes (niños y ancianos) tanto si la mujer trabaja como si no. En el caso del cuidado de los hijos, son las mujeres las que en más de un 70 % de los casos se encargan de cuidarlos cuando están enfermos, llevarlos al médico, acudir a las reuniones escolares, acompañarlos al colegio, etc. Cuando uno de los miembros decide abandonar el mercado laboral para dedicarse a las tareas del cuidado de los hijos, son las mujeres las que en un 96,38 % lo hacen.

Los principales recursos utilizados por las familias para ayudar a esta conciliación son:

  • la externalización tanto de las tareas domésticas como de la atención a niños y ancianos,
  • y el apoyo de los abuelos (principalmente abuelas).

En muchos casos, el recurso utilizado sigue siendo la salida de la mujer del mercado laboral, es decir, pasan de población activa a población inactiva en la categoría de amas de casa. Son mayoritariamente mujeres por motivos sociales y económicos, ya que al tener menor sueldo (entre otros factores ya tratados) el coste de oportunidad es menor. En el Estudio sobre la conciliación de la vida ... se hace un análisis de esta problemática:

"casi un 30% de las mujeres con experiencia laboral previa abandonaron el mercado de trabajo durante un periodo prolongado (la frecuencia de los abandonos asciende de forma especialmente notable entre las mujeres que poseen niveles de estudios y de renta familiar bajos, así como en los hogares del tipo extenso completo)."

En el caso de los hombres, la cifra desciende al 12 %. Además, los motivos de cada sexo son bastante distintos. En el caso de los hombres aluden a problemas de salud, despidos, etc. Sólo un 2 % lo hizo tras el nacimiento de un hijo. En el caso de las mujeres, esta cifra asciende al 40 %.

Las diferencias en este aspecto no se limitan sólo a las cifras. Cuando las mujeres que salen del mercado laboral desean volver a incorporarse al mismo, se encuentran con dificultades como la edad, la inexperiencia y la falta de cualificación, la compatiblidad con las obligaciones familiares, etc. La incidencia de estos problemas en el caso de los hombres es meramente marginal.

Algunas cifras para reflexionar son las siguientes:

  • el 96,38 % de excedencias por cuidado de hijos recae en las mujeres
  • de las 119.200 personas que en el cuarto trimestre del 2004 abandonaron el mercado de trabajo por razones familiares, el 93,20 % son mujeres
  • el 98,46 % de los permisos de maternidad/paternidad corresponden a las mujeres
  • de las solicitudes de jornada parcial por obligaciones familiares (cuidado de niños o adultos enfermos o discapacitados), corresponden a mujeres el 97,99 en el caso de los trabajadores por cuenta propia, y el 99,03 en el caso de los asalariados

Según los datos recogidos en el estudio ya mencionado, el modelo ideal de mujer es aquel en el que ésta puede desarrollarse profesionalmente, de hecho, es muy bajo el porcentaje de población que considera que las mujeres están obligadas a permanecer en el ámbito doméstico (9% de las mujeres y 13 % de los hombres). Esta idea se corresponde con lo "políticamente correcto". Este "modelo ideal" es bastante diferente a lo que muestran los datos, ya que, como se ha dicho anteriormente, el peso de las tareas domésticas y obligaciones familiares sigue recayendo, de hecho, en las mujeres. En las encuestas, la mayoría de la respuestas a esta pregunta corresponden a dos grupos principales:

  • Los que opinan que esta tarea debería asumirla la mujer
  • Los que opinan que debría asumirla el conyuge que reciba menos ingresos por su trabajo.

Fuentes:

 

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