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Junio 2005

Especial mujer y empresa

El mercado laboral en cifras

Encuesta de Población Activa

Para realizar el análisis de la situación actual del mercado de trabajo femenino, se van a utilizar los datos que el Instituto Nacional de Estadística publica en su Encuesta de Población Activa. En primer lugar, es necesario desglosar la metodología que se lleva a cabo para la elaboración de estas cifras, y las definiciones inherentes a la misma.

La Encuesta de Población Activa (EPA) es una investigación por muestreo de periodicidad trimestral, dirigida a la población que reside en viviendas familiares del territorio nacional y cuya finalidad es averiguar las características de dicha población en relación con el mercado de trabajo. Los entrevistadores del Instituto Nacional de Estadística se ponen en contacto, (personal o telefónico), con las viviendas seleccionadas para formar parte de la muestra y posteriormente recoger la información de las personas que residen en ellas.

La finalidad principal de la Encuesta de Población Activa (EPA) es conocer la actividad económica en lo relativo a su componente humano. Básicamante, está orientada a ofrecer datos de las principales categorías poblacionales en relación con el mercado de trabajo (ocupados, parados, activos, inactivos) y a obtener clasificaciones de estas categorías según diversas características. También posibilita la elaboración de series temporales homogéneas de resultados. Por último, al ser las definiciones y criterios utilizados coherentes con los establecidos por los organismos internacionales que se ocupan de temas laborales, permite la comparación con datos de otros países. Se obtienen resultados detallados para el conjunto nacional. Para las comunidades autónomas y las provincias, se ofrece información sobre las principales características con el grado de desagregación que permite el coeficiente de variación de los estimadores.

Definiciones fundamentales

Las definiciones están basadas en las recomendaciones aprobadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en la Decimotercera y Decimosexta Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo (Ginebra, 1982 y 1998, respectivamente).

Por otra parte, todas las características definidas están referidas al concepto nacional y no al interior de acuerdo con las definiciones del Sistema Europeo de Cuentas Nacionales y Regionales (SEC-95). Esto es así ante la imposibilidad de recoger información de la población que trabaja en España y reside en el extranjero, puesto que la Encuesta va dirigida a la población que habita en las viviendas familiares del territorio nacional.

Población activa

Es el conjunto de personas de unas edades determinadas que, en un período de referencia dado, suministran mano de obra para la producción de bienes y servicios económicos o que están disponibles y hacen gestiones para incorporarse a dicha producción. Según que el período de referencia sea largo (de doce meses, por ejemplo) o corto (de una semana como máximo) quedará reflejada una situación habitual o coyuntural, respectivamente.

En la EPA, dado su carácter periódico, se ha optado por lo segundo, tomando la semana como período de referencia.
En esta Encuesta, por tanto, la población económicamente activa comprende todas las personas de 16 o más años que durante la semana de referencia (la anterior a aquélla en que corresponde realizar la entrevista según el calendario) satisfacen las condiciones necesarias para su inclusión entre las personas ocupadas o paradas, según se define más adelante.

La población activa recogida en la Encuesta queda subdividida en:

  • Fuerzas Armadas, constituidas por los profesionales del Ejército (no incluía a los que realizaban el servicio militar obligatorio cuando éste existía).
  • Población activa civil, constituida por el resto de la fuerza de trabajo.

Población ocupada

Es la formada por todas aquellas personas de 16 o más años que durante la semana de referencia han tenido un trabajo por cuenta ajena o ejercido una actividad por cuenta propia, según las definiciones dadas a continuación.

A) Son personas con trabajo por cuenta ajena o asalariadas todas las que entren en las siguientes categorías:

  • trabajando: personas que durante la semana de referencia hayan trabajado, incluso de forma esporádica u ocasional, al menos una hora a cambio de un sueldo, salario u otra forma de retribución conexa, en metálico o en especie.
  • con empleo pero sin trabajar: personas que, habiendo ya trabajado en su empleo actual, estén ausentes del mismo durante la semana de referencia y mantengan un estrecho vínculo con él. La fuerza de este vínculo se determina de acuerdo con la creencia del entrevistado en reincorporarse o no a la empresa y en la percepción o no de algún tipo de remuneración.

Las personas ausentes de su trabajo por causa de enfermedad o accidente, conflicto laboral, suspensión disciplinaria de empleo y sueldo, vacaciones, licencia de estudios, licencia de maternidad u otra clase de licencia, ausencia voluntaria, desorganización temporal del trabajo por razones tales como mal tiempo o averías mecánicas, se consideran como personas con trabajo. Las suspendidas o separadas de su empleo a consecuencia de una regulación del mismo, se consideran asalariadas si el empleador les paga al menos el 50 por ciento de su sueldo o si van a reincorporarse a su empleo en los próximos tres meses. Los aprendices que hayan recibido una retribución en metálico o en especie y los estudiantes que hayan trabajado a cambio de una remuneración a tiempo completo o parcial se consideran como personas asalariadas y se clasifican como trabajando o sin trabajar sobre la misma base que las demás personas con trabajo por cuenta ajena. Los miembros activos de las fuerzas armadas figuran también entre la población asalariada.

No se considerarán asalariadas a las siguientes personas:

  • los empresarios y los trabajadores independientes, aunque estuvieran contratados como asalariados en su propia empresa.
  • los trabajadores familiares no remunerados (ayudas familiares) y los miembros de cooperativas que trabajan en las mismas.
  • las personas ausentes de su trabajo, con licencia o suspendidas que estén débilmente vinculadas a su empleo.
  • los trabajadores estacionales, ocasionales o discontinuos por cuenta ajena en la época de menor actividad que no hayan trabajado en la semana de referencia.

B) Se considerarán personas con una actividad por cuenta propia todas las incluidas en las siguientes categorías:

  • trabajando: las personas que durante el período de referencia hayan trabajado, incluso de forma esporádica u ocasional, al menos una hora a cambio de un beneficio o de una ganancia familiar, en metálico o en especie.
  • con trabajo pero sin trabajar: las personas que durante el período de referencia tenían que realizar algún trabajo a cambio de un beneficio o ganancia familiar pero han estado temporalmente ausentes del mismo por razones de enfermedad o accidente, vacaciones, fiestas, mal tiempo u otras razones análogas.

Según esta definición, ejercen una actividad por cuenta propia: los empresarios, los trabajadores independientes, los miembros de cooperativas que trabajan en las mismas y los trabajadores familiares no remunerados (ayudas familiares).

No se considerarán ocupadas por cuenta propia a las siguientes personas:

  • las que se ocupan de su hogar sin remuneración, las que prestan servicios sociales no remunerados o de carácter benéfico y otras personas no remuneradas que ejercen actividades fuera del ámbito de las actividades económicas.
  • los trabajadores estacionales por cuenta propia y los trabajadores estacionales u ocasionales familiares no remunerados en la temporada de menor actividad que no hayan trabajado en la semana de referencia.

Población parada o desempleada

Se considerarán paradas a todas las personas de 16 o más años que reúnan simultáneamente las siguientes condiciones:

  • sin trabajo, es decir, que no hayan tenido un empleo por cuenta ajena ni por cuenta propia durante la semana de referencia.
  • en busca de trabajo, es decir, que hayan tomado medidas concretas para buscar un trabajo por cuenta ajena o hayan hecho gestiones para establecerse por su cuenta durante el mes precedente.
  • disponibles para trabajar, es decir, en condiciones de comenzar a hacerlo en un plazo de dos semanas a partir del domingo de la semana de referencia.

También se consideran paradas las personas de 16 o más años que durante la semana de referencia han estado sin trabajo, disponibles para trabajar y que no buscan empleo porque ya han encontrado uno al que se incorporarán dentro de los tres meses posteriores a la semana de referencia. Por lo tanto, en este caso no se exige el criterio de búsqueda efectiva de empleo.

Las personas ausentes del trabajo a consecuencia de una suspensión por regulación que no sean consideradas ocupadas, esto es aquellas cuyo empleador les paga menos del 50 por ciento de su sueldo y que van a reincorporarse a su empleo después de pasados tres meses, son paradas si han buscado trabajo y están disponibles para desempeñarlo.

Si una persona satisface las condiciones de la definición de parado se considerará como tal, aunque compatibilice esta situación con otras como la de estudiante o labores del hogar. Los parados se subdividen en: parados que buscan primer empleo y parados que han trabajado anteriormente.

Población inactiva

La población económicamente inactiva abarca a todas las personas de 16 o más años, no clasificadas como ocupadas ni paradas ni población contada aparte durante la semana de referencia.

Comprende las siguientes categorías funcionales:

  • personas que se ocupan de su hogar: personas que, sin ejercer ninguna actividad económica, se dedican a cuidar sus propios hogares; por ejemplo, amas de casa y otros familiares que se encargan del cuidado de la casa y de los niños.
  • estudiantes: personas que, sin ejercer ninguna actividad económica, reciben una instrucción sistemática en cualquier grado de educación.
  • jubilados o prejubilados: personas que han tenido una actividad económica anterior y que por edad u otras causas la han abandonado, percibiendo una pensión (o unos ingresos de prejubilación) con motivo de su actividad anterior.
  • personas que perciben una pensión distinta de la de jubilación y de prejubilación.
  • personas que realizan sin remuneración trabajos sociales, actividades de tipo benéfico, etc. (excluidas las que son ayudas familiares).
  • incapacitados para trabajar.
  • otra situación: personas que, sin ejercer ninguna actividad económica, reciben ayuda pública o privada y todas aquéllas que no estén incluidas en ninguna de las categorías anteriores, por ejemplo los rentistas.

Atendiendo a los motivos de estar en situación de inactividad, se puede subdividir a los inactivos en los siguientes grupos:

A) Personas sin trabajo pero disponibles para trabajar:

  • que no buscan empleo porque han encontrado uno al que se van a incorporar en un plazo superior a tres meses.
  • que no buscan empleo porque creen que no lo encontrarán, habiéndolo buscado con anterioridad. Este grupo se conoce con el nombre de desanimados.
  • que no buscan por alguna de estas causas:

    - Están afectadas por una regulación de empleo y creen que no podrán reincorporarse a la empresa.

    - Otras razones de no buscar empleo (distintas de enfermedad, motivos personales o familiares, como cuidado de niños o mayores enfermos, cursar estudios o estar jubilado).
  • que han buscado empleo, pero no de forma activa.
    Los colectivos pertenecientes a los grupos 2, 3 y 4 anteriores forman el grupo de los activos potenciales.
    Los activos potenciales junto con los activos forman el colectivo denominado potencial de activos.
  • que no han buscado empleo por alguna de estas causas:

    - Enfermedad o incapacidad propia.
    - Cuidado de niños o de adultos enfermos, discapacitados o mayores.
    - Tiene otras responsabilidades familiares o personales
    - Está cursando estudios o recibiendo formación
    - Está jubilado.
    - No sabe.

B) Personas sin trabajo y no disponibles para trabajar:

  • con más de 74 años.
  • que han encontrado un empleo en el que aún no se han incorporado (o reincorporado), independientemente del plazo en que lo hagan y de que hayan buscado o no trabajo en las cuatro últimas semanas.
  • que no han buscado empleo por alguna de las razones siguientes:

    - Cree que no lo va a encontrar
    - Está afectado por una regulación de empleo (que creen que no podrán reincorporarse a la empresa)
    - Enfermedad o incapacidad propia.
    - Cuidado de niños o de adultos enfermos, discapacitados o mayores.
    - Tiene otras responsabilidades familiares o personales
    - Está cursando estudios o recibiendo formación
    - Está jubilado.
    - Otras razones, (a especificar)
    - No sabe.
  • que han buscado empleo (de forma activa o no)

Población contada aparte

Los varones que cumplían el servicio militar obligatorio (o servicio social sustitutorio) se consideraban población contada aparte, esto es, no se les incluían entre los activos ni entre los inactivos, independientemente de que en la semana de referencia hubieran trabajado o no. El servicio militar obligatorio desapareció en diciembre de 2001.

Esquema: Clasificación de la población

Fuentes:

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Tasas

  • Tasa global de actividad:
    Es el cociente entre el número total de activos y la población total. Se calcula para ambos sexos y para cada uno de ellos por separado.
  • Tasa específica de actividad:
    La tasa específica de actividad para un intervalo de edad determinado es el cociente entre el número de activos de esas edades y la población correspondiente al intervalo.
    Ti (actividad) = Ai / Pi , i ≥ 16
    [i,i + k) intervalo de edad de amplitud k
    Ti = tasa de actividad específica del intervalo [i,i + k)
    Ai = número de activos en el intervalo [i,i + k)
    Pi = población en el intervalo [i,i + k)
    Generalmente se calcula para ambos sexos y para cada uno de ellos por separado. Los intervalos suelen ser quinquenales o decenales.
    Lo que se conoce como tasa de actividad es el cociente entre el total de activos y la población de 16 y más años.
  • Tasa potencial de actividad:
    Es el cociente entre el potencial de activos (activos más activos potenciales) y la población de 16 y más años. Generalmente se calcula para ambos sexos y para cada uno de ellos por separado, así como por grupo de edad (tasa potencial específica de actividad).
  • Tasa global de empleo:
    Es el cociente entre el número total de ocupados y la población total. Se calcula para ambos sexos y para cada uno de ellos por separado.
  • Tasa específica de empleo:
    La tasa específica de empleo para un intervalo de edad determinado es el cociente entre el número de ocupados de esas edades y la población correspondiente al intervalo.
    Ti (empleo) = Oi / Pi , i ≥ 16
    [i,i + k) intervalo de edad de amplitud k
    Ti = tasa de empleo específica del intervalo [i,i + k)
    Oi = número de ocupados en el intervalo [i,i + k)
    Pi = población en el intervalo [i,i + k)
    Generalmente se calcula para ambos sexos y para cada uno de ellos por separado. Los intervalos suelen ser quinquenales o decenales.
  • Lo que se conoce como tasa de empleo es el cociente entre el total de ocupados y la población de 16 y más años.
  • Tasa de paro:
    Es el cociente entre el número de parados y el de activos. Se calcula para ambos sexos y para cada uno de ellos por separado.
  • Tasa específica de paro:
    La tasa específica de paro para un intervalo de edad determinado, es el cociente entre los parados de edades comprendidas entre los extremos del intervalo y los activos de dicho intervalo.
    Ti (paro) = Di / Ai , i ≥ 16
    [i, i+k) intervalo de edad de amplitud k
    Ti = tasa de paro específica del intervalo [i,i + k)
    Di = número de parados en el intervalo [i,i + k)
    Ai = número de activos en el intervalo [i,i + k)
    Generalmente se calcula para ambos sexos y para cada uno de ellos por separado. Los intervalos suelen ser quinquenales o decenales.

 

Fuentes:

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Cifras

Las principales cifras derivadas de las categorías poblacionales en relación con el mercado de trabajo, nos permiten hacer una evaluación en el tiempo de la evolución de la actividad económica en lo relativo a su componente humano.

Para realizar este análisis es relevante desglosar las tasas de actividad (enlace), tasas de ocupación (enlace) y tasas de paro registradas en los últimos años en España, diferenciándolas según el sexo.

Estas cifras son las siguientes:

Tabla: Tasas de actividad, ocupación y paro

Tasas de actividad

Gráfico: Evolución de la tasa de actividad

Evolución de la tasa de actividad

La tasa de actividad en España en el mercado de trabajo femenino, en datos actuales, alcanza el 45.09% del total. Estas cifras se han incrementado casi un 15% en los últimos 20 años. Pese a este hecho la diferencia con respecto a la tasa de actividad masculina es muy elevada, ya que esta se sitúa en torno al 67.72% del total de hombres.

Comparando estas tasas de actividad con el resto de la UE, se observa que España ostenta una tasa de actividad femenina inferior a la media del total de los 15 países miembros tradicionales, donde tan sólo Grecia e Italia poseen una tasa inferior a la española. Estas cifras desvelan un problema estructural que históricamente se viene dando en la composición del mercado de trabajo español desde hace años, si bien es cierto que se ha evolucionado positivamente en el tiempo.

Además estos datos contrastan con la tasa de actividad masculina, que difiere casi en un 20% frente a la tasa femenina registradas en el mismo año (2004), hecho que supone una importante brecha entre ambos sexos.

Tabla: Tasas de actividad en la UE

Tasas de ocupación

Gráfico: Evolución de la tasa de ocupación

Evolución de la tasa de ocupación

La tasa de ocupación femenina en España ha aumentado notablemente en las últimas dos décadas situándose en un 38,6%, lo que supone un incremento de 16 puntos porcentuales. No obstante este valor es muy inferior al registrado por los hombres para este periodo, que actualmente se cifra en un 62,60%.

Por edades, la tasa de ocupación alcanza sus valores máximos entre las mujeres de 25 a 29 años y de 30 a 39 años, siendo este último periodo de edad el que ha registrado un mayor incremento en el tiempo, de aproximadamente un 6% en los últimos 4 años.

Tabla: Tasa de edades y tasa de ocupación

En cuanto a la composición del mercado de trabajo femenino, cabe destacar que las profesiones que registran una tasa de ocupación mayor son las de Administrativo y aquellas relacionadas con servicios de restauración, personales, protección y de venta. A continuación, se encuentran las técnicas profesionales científicas e intelectuales, que registran una tasa de ocupación muy similar a aquellas mujeres que no precisan cualificación para realizar su trabajo. La tasa de ocupación inferior es la registrada por los trabajos de corte artesano, de industrias manufactureras, construcción y minería.

Tabla: Tasa de ocupación según la ocupación profesional

Por último comparando las cifras españolas con las del resto de la UE-15 se observa que sólo dos países, Grecia y Italia, registran tasas de ocupación inferiores a las cifradas por el mercado de trabajo femenino en España. Esto deja en evidencia la composición del mercado laboral femenino español si bien el incremento producido en los últimos años ha sido notable (un 10%).

Tabla: Tasa de ocupación en la UE

Tasas de paro

Gráfico: Evolución de la tasa de paro

Evolución de la tasa de paro

La tasa de paro es el último indicador que proporciona una información valiosa para mostrar la realidad del mercado de trabajo femenino en España.

En la actualidad, la tasa de paro femenina se sitúa en torno al 14,39% según los datos de la EPA. Este indicador alcanzó sus valores máximos en los años 90 llegando a suponer el doble de la tasa actual (años 93, 94, 95). Pese a esto, la tasa de paro femenino duplica a la tasa masculina situada en un 7,55%.

Analizando estas tasas en función del sector de actividad y tomando como referencia los últimos tres años (2002, 2003 y 2004) se observa que la tasa de paro más alta se concentra en el sector agrícola con un 24,19% y que la tasa inferior se registró en el sector servicios con unos valores muy parejos a los que proporcionan el sector de la industria y el de la construcción.

Tabla: Tasa de paro por sector de actividad

Por edades la tasa de paro más alta se establece en mujeres con una edad comprendida entre los 16 y los 19 años, y 20 - 24, reduciéndose ésta proporcionalmente con el aumento de la edad de referencia, debido a que se computan sólo aquellas personas que buscan empleo en la semana de referencia, no haber tenido un empleo por cuenta ajena ni por cuenta propia durante la semana de referencia, estén buscando empleo, es decir, que hayan tomado medidas concretas para buscar un trabajo por cuenta ajena o se hayan decidido a establecerse por su cuenta durante el mes precedente y estén disponibles para trabajar, es decir, en condiciones de comenzar a hacerlo en un plazo de dos semanas a partir del domingo de la semana de referencia. A medida que aumenta la edad, estas condiciones son más difíciles de cumplir.

En cuanto a los hombres la tasa de paro gira en torno a una horquilla de unos 10 a 5 puntos porcentuales de diferencia, si bien en muchos casos los valores de las tasas femeninas son el doble de las masculinas para el mismo rango de edad.

Tabla: Paro por edades

Finalmente, y como dato más significativo de la situación actual que atraviesa España en lo que se refiere al mercado de trabajo femenino, resulta alarmante que la tasa de paro de la mujer española duplica a la media de todas las tasas de los principales países miembros (UE-15). Esta cifra deja al descubierto una problemática social y económica de la propia composición y funcionamiento de nuestro mercado de trabajo, y más teniendo en cuenta, que las cifras de paro masculinas están en equilibrio con la media europea.

Tabla: Tasa de paro de la UE

Fuente: