La nueva política
energética de la Unión Europea tiene uno de sus pilares
básicos en la liberalización del sector energético,
cuya puesta en práctica busca fomentar la competencia para
conseguir un mercado más ajustado, una reducción de
precios y, en general, el saneamiento del sector. A continuación
se presenta un breve calendario sobre la nueva regulación
del sector en España, cuya legislación nacional acelera
el proceso exigido por la UE; las medidas comunitarias se hallan
destacadas en negrita:
| Fecha |
Objetivo |
| Enero
1998 |
Usuarios
de alta tensión con un consumo superior a 15 GWh |
| Octubre
1998 |
Para
consumidores de más de 20 millones de metros cúbicos
al año de gas natural |
| Enero
1999 |
Usuarios
de alta tensión con un consumo superior a 5 GWh |
| Abril
1999 |
Usuarios
de alta tensión con un consumo superior a 3 GWh |
| Abril
1999 |
Para
consumidores de más de 10 millones de metros cúbicos
al año de gas natural |
| Julio
1999 |
Usuarios
de alta tensión con un consumo superior a 2 GWh |
| Octubre
1999 |
Usuarios
de alta tensión con un consumo superior a 1 GWh |
| Julio
2000 |
Liberalización
para cualquier usuario de alta tensión |
| 2000 |
Liberalización
mínima del 30% del mercado |
| Junio
2000 |
Para
consumidores de más de 3 millones de metros cúbicos
al año de gas natural |
| 2002 |
Para
consumidores de más de 1 millón de metros cúbicos
al año de gas natural |
| Enero
2003 |
Liberalización
total del sector eléctrico y del gas para todos los
consumidores |
|
Julio 2004 |
Las
companías de la UE podrán elegir su proveedor
de gas y electricidad (70% del mercado aprox.) |
| 2006 |
La
Comisión Europea evaluará la situación
como paso previo a la liberalización total del mercado |
| Julio
2007 |
Cualquier
consumidor podrá elegir su proveedor de gas y energía
eléctrica |
Por tanto, para el año
2007 se prevé la total apertura del sector, tanto para usuarios
industriales como domésticos, creando un único mercado
para la energía, y no quince mercados interconectados. Desde
la Comisión Europea de Transportes y Energía, se impulsa
esta apertura como medio para el establecimiento de precios competitivos;
se asume que la liberalización producirá un descenso
de los precios como consecuencia de la competencia, lo que repercutirá
positivamente en el usuario final (en el caso de España,
y a pesar de que el suministro de gas butano y propano ya está
por completo liberalizado, siguen existiendo precios máximos
para los envasados de estos productos).
No obstante, el proceso de
liberalización debe hacer frente a una gran diferencia entre
los Estados miembros; mientras que el mercado está ya totalmente
liberalizado en Alemania, Gran Bretaña, Finlandia y Suecia,
el resto de países tienen unos niveles mucho menores. Grecia
y Portugal cumplieron justamente el 30% establecido en 2000, mientras
que en el resto de países (a excepción de Dimamarca,
próximo a completar la liberalización, y España,
con algo más de la mitad del mercado) el porcentaje era inferior
al 40% en el año 2000.
La discusión en cuanto
a plazos y formas está provocando la variación de
los calendarios iniciales, con un retraso de 2 años respecto
a las primeras estimaciones. Países como Almeania o Francia
(esta última posee excedentes para la exportación
debido a su gran capacidad nuclear) han conseguido finalmente retrasar
el proceso de liberalización frente a países como
España o Reino Unido.
Una de las medidas más
polémicas contempla la separación legal y contable
del sector en los operadores que intervienen en la generación,
transporte y distribución de la energía. Si se cumplen
los plazos y las condiciones, para 2007 se produciría la
segregación de la actividad de distribución, motivo
por el cual Francia exigió un estudio previo, previsto para
2006, que detalle los efectos y la viabilidad de las medidas para
el sector energético europeo.
Propuesta
de la Comisaria Europea Loyola de Palacio
(PDF)
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