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Introducción
Suponen una oposición a los dos modos habituales
de producción energética. Por un lado, observamos
que el concepto principal asociado a las energías renovables
es su carácter inagotable, a diferencia de la finitud de
recursos de los combustibles fósiles. Pero además
implican considerables ventajas medioambientales, suficientes como
para alejarlas de las energías anteriormente citadas, así
como de la nuclear.
La Unión Europea trabaja para impulsar las
energías renovables, ya que ayudarían a reducir la
dependencia energética del petróleo y el gas natural.
Su objetivo es que, para el año 2010, el 12% del consumo
dentro de la UE provenga de energías renovables, pero esto
no debe ser contemplado como una solución mágica.
Hoy por hoy, ningún sector puede hacerse cargo en exclusiva
de las necesidades energéticas globales, y ese 12% parece
un punto que difícilmente será alcanzado...
Una caracterización completa de energía
renovable debería incidir en los siguientes puntos:
- Se producen de forma continua y son inagotables:
en último término, casi todas las formas de energías
renovables provienen directa o indirectamente del sol. Así,
la energía eólica es provocada por el viento, que
a su vez es causado por la diferencia de presión creada
con el aumento de temperatura del aire. La biomasa depende por
completo de la luz solar, así como la energía hidráulica,
cuyo ciclo se inicia con la evaporación. Por ello podemos
asegurar su permanencia...
- No contaminante: no produce emisiones de
dióxido de carbono, y sus residuos son fácilmente
tratables. A pesar de producir efectos negativos sobre el medio
ambiente, éstos son muchos menores que en los casos de
los combustibles fósiles y la energía nuclear.
- No son fuentes autóctonas: existen,
de una forma u otra, en todas las áreas geográficas.
Aunque resulta evidente que existen zonas más propensas
a su utilización de acuerdo a sus condicionantes climáticos.
- Favorecen el equilibrio interterritorial:
ya que suelen instalarse en zonas rurales.
En junio de 2002 el Consejo dio luz verde a la directiva
sobre eficiencia energética de los edificios. Se trata de
una serie de medidas destinadas a conseguir el mayor ahorro energético
posible, teniendo en cuenta que los eficios consumen en torno al
40 % de la energía utilizadas en la Unión. La propuesta
europea, pendiente de aprobación por el Parlamento, se basa
en la utilización de energías limpias (como la solar)
para las instalaciones de calefacción, agua caliente o electricidad.
Algunas ciudades españolas, como Barcelona, Sevilla o Madrid,
ya han adoptado medias en este sentido
Directiva para
la eficiencia energética de los edificios
Página
oficial del Código Técnico de la Edificación
de España - Web desarrollado por
el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja
del CSIC.
Algunos
enlaces:
Foro
Europeo de Fuentes de Energía Renovables
Asociación
de Productores de Energías Renovables (APPA)
Portal
Energías Renovables
IDAE
(Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía)
Eficiencia
energética y energías renovables -
Extenso informe elaborado por la IDAE sobre el estado del sector
energético en España y la UE, analizando la posible
influencia del uso de energías renovables (14 Mb en formato
PDF)
Hidroeléctrica
El agua interviene en la producción de energía
eléctrica de dos formas diferentes: como sistema de refrigeración
para las centrales nucleares, y como materia prima para la generación
de electricidad aprovechando la energía potencial de los
caudales (hidroelectricidad). Será esta última aportación
la que trataremos aquí.
Las centrales hidroeléctricas aprovechan la
energía de un curso de agua como consecuencia de la diferencia
de nivel entre dos puntos. Hay una gran variedad de instalaciones
pero se podrían clasificar en tres grupos: centrales de agua
fluyente, de pie de presa y de canal de riego o abastecimiento.
Se consideran centrales minihidráulicas aquellas cuya potencia
es igual o inferior a 10 MW. Aunque las grandes centrales hidroeléctricas
no se consideran energías renovables, ya que su impacto ambiental
es excesivo, serán tratadas conjuntamente con el resto.
Unión Europea
La media de producción de la energía
hidroeléctrica en la Unión Europea ronda el 15%
del total. Esta proporción aumenta considerablemente en
países como Luxemburgo, Austria y Suecia, donde la mayor
parte de la electricidad proviene del agua. Se trata de un recurso
muy condicionado por la geografía de cada zona; así,
en zonas como Holanda o Bélgica, la posibilidad de que
la hidráulica pueda suponer una fuente desarrollada de
energía es menor que en otras zonas. De hecho, en ambos
países apenas supone el 2% de la producción eléctrica.
España
La hidroelectricidad en España fue
muy importante en el pasado; a principios de los años 40
suponía más del 90% de la producción total
de energía, siendo la térmica convencional la única
alternativa hasta la entrada en funcionamiento de la primera central
nuclear, a finales de los 60. Pero ya a comienzos de los 70 la
energía térmica pasa a ser la principal fuente productora.
El incremento de la energía nuclear, unido a las desfavorables
condiciones hidrológicas registradas a partir de 1980,
hacen que hoy en día su peso en la industria sea mucho
menor (en 1995 solo representaba el 20% del total).
En cualquier caso, la hidroeléctrica
sigue siendo una energía de relativa importancia en España;
su producción oscila dependiendo de las características
del año hidrológico, aunque la potencia instalada
se mantiene constante desde los años 90. Una de las principales
ventajas de esta energía, es que permite responder con
rapidez a picos de consumo, mejorando de forma considerable la
seguridad del suministro.
Fuentes: www.energias-renovables.com
, Libro
blanco del agua en España 2000
Minihidráulica
En España existían, a prinicipios del
año 2000, un total de 662 centrales mininidráulicas,
que generaban 300 ktep (toneladas equivalentes de petróleo).
Se trata de una energía considerada como renovable, ya que
su impacto ambiental no es excesivo. En apariencia, no afecta de
forma significativa a la salud ambiental de los cauces en que se
instalan. La potencia instalada desde 1990 ha crecido de forma constante
en la última década, a pesar de que la producción
se ha estancado durante el periodo 1996-1999. No obstante, también
hay que tener en cuenta la forma en que afecta a la producción
las condiciones climáticas de cada periodo.
La
minihidráulica en España.
Artículo de Cristina Gutiérrez, aparecido en energética21.com
Bibliografía
Energía
solar
Solar fotovoltaica
Se basa en el llamado efecto fotovoltaico que se
produce al incidir la luz sobre materiales semiconductores. De esta
forma se genera un flujo de electrones en el interior de esos materiales
y una diferencia de potencial que puede ser aprovechada.
La unidad base es la célula fotovoltaica.
Las células se agrupan en paneles sobre una estructura que
suele ser de metales ligeros como el aluminio. Los paneles permiten
generar electricidad en emplazamientos aislados donde no llega la
red eléctrica. Esa electricidad es acumulada en baterías.
También se emplea para telecomunicaciones, señalizaciones,
alarmas, etc que, de este modo, no necesitan conectarse a la red.
Pero hay otras aplicaciones conectadas a red que
incluyen grandes centrales y pequeñas instalaciones. En ambos
casos, la energía producida es vertida a la red eléctrica.
La fotovoltaica es la base energética de los satélites
artificiales y de pequeños instrumentos de uso cotidiano
que funcionan gracias a la radiación solar, como relojes
o calculadoras.
Bibliografía
Solar térmica
La energía del sol, al ser interceptada por
una superficie absorbente, se degrada y aparece el efecto térmico.
Se puede conseguir de dos maneras: sin mediación de elementos
mecánicos, es decir, de forma pasiva; o con mediación
de esos elementos, lo que sería de forma activa.
La solar activa puede ser de baja, media y alta temperatura,
según el índice de concentración. Los colectores
solares térmicos de las viviendas utilizados para proporcionar
agua caliente sanitaria son de baja temperatura. Suelen ser colectores
planos vidriados y también se utilizan en el calentamiento
de viviendas, en calefacciones o en usos industriales y agropecuarios.
La solar de alta temperatura es la que se emplea en las centrales
que concentran muchos rayos solares para alcanzar temperaturas por
encima de los 700°C. Se utilizan para la producción de
electricidad.
Ver bibliografia
Fuente: www.energias-renovables.com
Unión Europea
La producción de energía solar fotovoltaica
europea supone el 19% de la mundial. Los principales productores,
no obstante, son Japón (39%) y Estados Unidos (32%). En
cuanto a la potencia instalada, la Unión Europea posee
el 21% del volumen mundial, distribuido de la siguiente forma
(datos de 1999):
| Alemania |
11% |
| Italia |
3% |
| Francia |
2% |
| Países
Bajos |
2% |
| España |
2% |
| Austria |
1% |
| Resto UE |
1% |
En ese mismo año, el crecimiento de potencia
instalada fue especialmente destacado en Holanda, que duplicó
con creces la media de crecimiento de la Unión (un 9%).
España
La energía solar fotovoltaica (es decir,
la que genera electricidad) posee un rendimiento y una importancia
relativamente escasa en nuestro país. Su producción
(16,9 GWh en 1999) es la menor de todas las renovables, aunque
es evidente su desarrollo en los últimos años, en
los que siempre ha presentado índices ascendentes. En cualquier
caso, se trata de una modalidad útil en determinadas circunstancias,
por el ahorro de coste que supone.
Si atendemos a las principales empresas productoras,
observamos que el mercado español queda repartido entre BP
Solar (un 42% de la producción
estimada en 2000) e ISOFOTON (con unos niveles similares), mientras que la tercera compañía
es ATERSA/ASTRASOLAR.
En cuanto a producción, es BP Solar la que acumula un mayor
porcentaje, con cercas del 47% de la energía solar producida
en nuestro país.
Fuente: www.portalenergia.com
Asociación
de la Industria Fotovoltaica
ASENSA
(Asociación Española de Empresas de Energía
Solar y Alternativas) - Donde podrá
encontrar un directorio sobre empresas dedicadas a la producción
y fabricación
www.solarweb.com
Bibliografía
Eólica
Unión Europea
El crecimiento de este tipo de energía en
cuanto a capacidad instalada se ha mantenido en un alto nivel,
cercano al 40% en los últimos seis años. El objetivo
fijado por la EWEA (Asociación
Europea de Energía Eólica) para el año 2010
es la instalación de 60.000 MW.
A finales del año 2000, la Unión
Europea poseía una potencia instalada de 12.769 MW. Alemania
posee casi la mitad de esta cifra, mientras que Dinamarca y España
aportan algo más de la sexta parte. El desarrollo en el
resto de países de la Unión es mucho más
bajo, como puede observarse en la siguiente tabla:
| Alemania |
6113
|
| Dinamarca |
2300 |
| España |
2235 |
| Holanda |
446
|
| Italia |
427
|
| Reino Unido |
406 |
| Suecia |
231 |
| Grecia |
189
|
| Irlanda |
118
|
| Portugal |
100
|
| Austria |
77
|
| Francia |
66
|
| Finlandia |
38
|
| Bélgica |
13
|
| Luxemburgo |
10 |
| Total Unión Europea |
12769 |
Fuente: EWEA
(Asociación Europea de Energía Eólica)
España
Tecnológicamente es la más desarrollada
de todas las energías renovables. Su uso, a pesar de ser
muy antiguo (piénsese en los antiguos molinos papeleros,
por ejemplo) no conoció cierta difusión hasta los
años 90, cuando se crearon planes de promoción de
energías renovables. Hoy en día es la energía
renovable más competitiva. Se trata, además, de
uno de los sectores con más crecimiento. A ello ha contribuido
el abaratamiento de los costes, propiciado por las mejoras tecnológicas
aplicadas a los aerogeneradores y la mejora de las condiciones
de venta de energía producida a la red; mientras que en
1990 la inversión media en España por kW instalado
era de unos 1500 €, en 2000 se situaba en torno a los 850
€.
La potencia media de los aerogeneradores instalados
en España es de 550 kW, en 2001, aunque ya hay máquinas
instaladas de 1.650 kW. Los parques eólicos suelen sumar
potencias que van de los 10 a los 50 MW. Cada parque cuenta además
con una central de control de funcionamiento que regula la puesta
en marcha de los aerogeneradores, controla la energía generada
en cada momento, recibe partes meteorológicos, etc.
Sin duda alguna, se trata de una de las renovables
con más empuje; desde sus comienzos, la curva de progresión
tanto en potencia instalada como en producción eléctrica
es altamente positiva, y en un futuro inmediato está prevista
la creación de nuevos parques eólicos. A pesar de
que su rendimiento no está entre los más altos,
la popularidad de esta forma de producción la ha convertido
en una de las renovables con más peso en la producción
de electricidad.
Fuentes: www.energias-renovables.com
, La
energía eólica del 2001
(artículo de Álvaro López publicado en energetica21.com)
,
Empresas
Gamesa
Eólica
Energía
Hidroeléctrica de Navarra (EHN)
Ecotecnia
SCCL
Bibliografía
Biomasa
o cultivos energéticos
La biomasa comprende toda la materia orgánica
de origen vegetal o animal, incluyendo los materiales transformados
a partir de la misma. Se puede decir que, en último término,
el proceso natural que origina toda la materia prima necesaria para
generar energía de esta forma la produce el proceso de fotosíntesis.
En sentido estricto, la biomasa fue prácticamente la única
fuente de energía hasta la introducción del carbón
en la Revolución Industrial. Hoy en días se pueden
distinguir tres materias primas:
- Cultivos energéticos: suelen ser
plantas de tipo herbáceo (cardo) o leñoso (chopo,
eucalipto)
- Residuos forestales, agrícolas, ganaderos,
lodos de depuración de aguas residuales o emisiones de
gas en vertederos controlados (el llamado biogás)
- Productos transformados química o
biológicamente de determinadas especies vegetales o de
los aceites domésticos usados para convertirlos en biocombustibles
(metanol y etanol)
Bibliografía
Los tres usos fundamentales de la biomasa son
los siguientes:
- Producción térmica: es la
forma más sencilla, utilizada sobre todo en hogares. Existen
algunos usos industriales, como en secaderos, calderas y hornos
cerámicos. Pero también puede alimentar calderas
para calefacción de centros públicos o comunidades
de vecinos (el pueblo segoviano de Cuéllar, por ejemplo,
dispone de una central de estas características).
- Producción eléctrica: la electricidad
se puede producir por combustión (integrada en un ciclo
de vapor, con lo que se pueden obtener rendimientos de hasta 50
MW) o por gasificación (aprovechando la fermentación
de materiales residuales que producen gas, que es conducido a
una central térmica que produce electricidad).
- Elaboración de combustibles limpios:
como el biodiesel (obtenido a partir de aceites vegetales como
el de girasol, colza...) o los bioalcoholes (procedentes de materias
azucaradas que producen etanol mediante fermentación).
La utilización de biomasa supone liberación
de dióxido de carbono a la atmósfera, aunque, en realidad,
el CO2 liberado fue previamente captado por la vegetación
en su ciclo de crecimiento; siempre y cuando se respete el ciclo
natural, la biomasa se puede considerar como renovable y poco contaminante.
Por otro lado, no produce apenas emisiones con azufre o nitrógeno,
ni partículas sólidas.
Uno de sus principales problemas es que la
aplicación real de esta energía aún no es rentable
en muchos de sus posibles usos, aunque se trate de un recurso abundante.
Unión Europea
La aportación de la biomasa al mercado
de las renovables suponía en 1995 un 55% del total de la
energía primaria, si se incluye la energía derivada
de los Residuos Sólidos Urbanos (R.S.U). En ese año,
los países con mayor producción de esta energía
eran Francia, Suecia y Finlandia, mientras que España se
situaba en cuarto lugar.
Se trata de la energía renovable más
importante en todos los países de la Unión, y una
de las energías que más deben desarrollarse para
cumplir los objetivos fijados para el crecimiento de las renovables.
Este hecho vendrá determinado por la aportación
al consumo de la biomasa, que difiere en gran medida en el seno
de los quince. Así, mientras que en países como
Suecia, Finlandia o Austria, alcanzan un 20% del mismo, en otros
(es el caso de Reino Unido, Luxemburgo o Bélgica) ronda
en torno al 1%.
Ver gráfica sobre biomasa
en la UE
Fuente: www.dersa.es
España
La utilización de la biomasa en España
tiene muy poco peso en la producción de energía
eléctrica (sólo el 5,9% se dedica a ello, el resto
es empleado en la generación de energía térmica),
aunque la potencia instalada haya doblado su capacidad desde comienzos
de la década de los 90. Donde sí resulta una energía
muy importante es en cuanto consumo final, aspecto en el que la
biomasa se sitúa como la energía renovable más
potente. En 1990, la biomasa producía dos tercios de la
energía final procedente de fuentes renovables, aunque
su importancia relativa ha descendido durante la última
década. No obstante, algunas previsiones indican que para
el año 2010 el consumo final de esta energía volverá
s niveles similares a los de 1990; eso es, al menos, lo que se
espera de acuerdo a los actuales planes de energías renovables
elaborados por el gobierno, donde la biomasa se hará cargo
del 74% del incremento de las renovables. En su conjunto, las
energías limpias deberían suponer el 12% del consumo
para esa fecha, de acuerdo con las indicaciones de Bruselas.
Fuente: www.energias-renovables.com
- La
biomasa en España
(artículo de Jesús Fernández y Hugo Lucas)
Bibliografía
Geotérmica
La energía geotérmica es la que se
genera aprovechando el calor interno de la tierra. Básicamente
funciona como una central térmica normal, con la diferencia
de que aquí el calor es provocado de forma natural.
Se trata de una de las fuentes menos utilizadas en
la Unión. De hecho, en 1999 solo existían tres países
que contaran con producción de electricidad a partir de energía
geotérmica: Italia (2,8 millones de tep), Francia y Portugal
(estos últimos con tan solo 0,1 millones de tep).
Para más información, consultar
el Programa
europeo de energía geotérmica ,
o la página de la International
Geothermal Association
Bibliografía
Energía
de las olas y las mareas
Es una de las energías renovables menos aplicada.
Consiste en el aprovechamiento de la energía provocada por
los movimientos del mar, especialmente por las mareas, más
regulares y fáciles de predecir que las olas. En la actualidad
existen muy pocas instalaciones de este tipo. La más importante
está situada en Francia, en el estuario del río Rance;
fue construida en 1966, y tiene una potencia instalada de 240 MW.
La energía está generada por el paso del agua, fruto
de la diferencia de altura entre las mareas.
No obstante, existen muchas más formas de
aprovechar la energía del mar. Existe la posibilidad de aprovechar
la diferencia térmica entre las aguas superficiales y profundas,
para transformarla en electricidad; es una forma conocida desde
1930, y en la actualidad Estados Unidos estudia la realización
de varios proyectos de este tipo (ya existen uno en funcionamiento,
en Hawai, desde 1981). Otras opciones son el aprovechamiento de
las olas, o la creación de dispositivos de "desborde
de canal", es decir, crear saltos de agua artificiales para
producir electricidad mediante turbinas.
Fuente: La
energía en la cresta de la ola,
artículo de France Bequette
Más información en la red temática
Wave
Energy, dependiente de la Unión Europea
Bibliografía
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