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Conclusiones finales
La transición de los cultivos tradicionales a aquellos sin suelo
no resulta sencilla para la mayoría de los países mediterraneos.
Este cambio trae consigo una serie de problemas añadidos, entre
los que podríamos citar un mayor conocimiento técnico por parte
de los agricultores o una mejora en las instalaciones existentes.
A continuación se señalan los puntos básicos a tener en cuenta
y las mejoras que llevan implícitas:
- Control de los factores climáticos. Se traduce en una mejora
tanto de las estructuras como de la eficacia del equipo (control
de la temperatura, pH, humedad, ventilación, concentración de
CO2, intensidad luminosa, etc.).
- Mejora del entorno radicular. Conlleva un control exhaustivo
del agua de riego y de la disolución nutritiva que se le suministra
a la planta (composición de la disolución nutritiva, equilibrio
de nutrientes para evitar antagonismos o sinergias indeseables,
pH, temperatura óptima de la disolución y control de gérmenes
patógenos (esterilización)
- Formación técnica de los agricultores con el fin de que puedan
utilizar los equipos de manera sencilla y aprendan a controlar
los parámetros físico-químicos.
- La elección de los sustratos. Hemos visto que la mayoría pueden
ser utilizados con un elevado porcentaje de éxito, siempre y cuando
mantengan unas excelentes cualidades físicas y químicas y exista
un equilibrio agua de riego-disolución nutritiva que garantice
un aporte de nutrientes preciso en cada estadío del ciclo vegetativo.
- Respecto a los problemas medioambientales debemos tener muy
presente los residuos originados por los materiales utilizados
como sustratos. Una excelente solución sería su reutilización
aunque los procesos de degradación, inherentes a algunos, hacen
que no siempre sea posible. Asimismo, sería muy interesante limitar
los sistemas abiertos dado que el agua sobrante pasa a los acuíferos
con la consiguiente contaminación. Por supuesto, un ajuste de
la disolución nutritiva a las necesidades metabólicas de la planta,
minimiza el riesgo de vertidos, pero en ocasiones existen pérdidas
inevitables. Una solución alternativa pasa por la utilización
de sistemas cerrados, donde se reutiliza tanto el agua como los
nutrientes; en tal caso, debe ajustarse la concentración de elementos
nutritivos -no se debe olvidar que la planta ya ha consumido nutrientes
previamente- a las necesidades del ciclo.
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