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Condicionantes externos para el desarrollo
de los cultivos: la fertirrigación



En los países mediterraneos, la mayoría de los invernaderos son
simples estructuras recubiertas con films de plásticos provistos
de equipos sencillos que controlan la temperatura y el riego. En
estos países, existen grandes diferencias climáticas, no solo estacionales,
sino regionales. Esta situación ocasiona problemas que afectan a
la producción y a la calidad de los productos. El control de determinados
factores como la temperatura, ventilación, radiación, concentración
de CO2 y nutrición mineral de la planta es de suma importancia
si queremos optimizar los resultados. Sin embargo, uno de los factores
más importantes en los cultivos sin suelo lo constituye la fertirrigacion.
Por fertirrigación se entiende el suministro o dosificación de fertilizantes,
repartidos durante todos los días del ciclo de cultivo, lo que permite
hacer frente a los problemas que pueda originar un exceso transitorio
de fertilizantes en el sustrato. El sistema de fertirrigación es,
hoy en día, el método más racional de que disponemos para realizar
una fertilización optimizada. A continuación señalaremos sus principales
ventajas e inconvenientes:
a. Ventajas de la fertirrigación
- Dosificación racional de los fertilizantes
- Ahorro considerable de agua
- Utilización de aguas incluso de mala calidad
- Nutrición del cultivo optimizada y por lo tanto aumento de rendimientos
y calidad de frutos
- Control de la contaminación
- Mayor eficacia y rentabilidad de los fertilizantes
- Adaptación de los fertilizantes a un cultivo, sustrato, agua
de riego y condiciones climáticas determinadas, durante todos
y cada uno de los días del ciclo
b. Inconvenientes de
la fertirrigación
- Coste inicial de las infraestructuras. No obstante la duración
del cabezal de riego puede amortizarlo totalmente
- Obturación de los goteros
- Necesidad del manejo por personal especializado
c. Proceso de fertirrigación
Resulta esencial la preparación adecuada del sustrato para que
la aplicación de fertilizantes en el riego tenga la máxima eficacia.
Desde que se fabrica una disolución concentrada, lo que en el argot
se conoce con el nombre de disolución madre, en un cabezal
de riego, hasta que la planta absorbe los nutrientes de la disolución
del sustrato, resultado de la interaccción entre la disolución que
llega a los goteros y dicho sustrato, transcurren una serie de etapas
en el proceso de fertirrigación que puedan provocar un gran número
de problemas. El sistema de cabezal de riego consta de diferentes
módulos, distribuidos según una secuencia lógica de mezcla de fertilizantes
y agua de riego. En primer lugar están los tanques de fertilizantes
y de las disoluciones concentradas de fertilizantes y las de lavado
(frecuentemente ácidas), alternativamente, según el programa establecido
de tiempos y las concentraciones optimizadas. El agua de riego,
convenientemente filtrada, se mezcla con las disoluciones extraídas
por el inyector en la proporción dispuesta. Así, se obtiene la disolución
fertilizantes que, después de filtrada, llega a los goteros. Esta
disolución reacciona con el sustrato y da lugar a la disolución
nutritiva definitiva, de la que realmente se alimenta la planta.
Fuente: Fertilizantes y Medio Ambiente 1996 |