Especiales Tecnociencia  
Enero 2002
Especial Alzheimer Ir a ¿Qué es la enfermedad de Alzheimer? Ir a Factores predisponentes   Ir a Prevención Ir a Diacnóstico  
Ir a Causas   Ir a Pronóstico Ir a Tratamiento farmacológico
  Ir a Clínica  
Tratamiento farmacológico
  Ir a Consejos para el cuidado de los pacientes  
  Ir a Para saber más

La mayoría de los fármacos utilizados actualmente o en fase de desarrollo para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer tienen como objetivo enlentecer la progresión de la enfermedad, pero hasta ahora no existe un tratamiento que sea curativo. A menudo las mejoras en el estado de los pacientes son tan sutiles que ni siquiera las personas de su entorno los perciven. Sin embargo, incluso en estos casos, los fármacos parece que sirven al menos para retrasar el momento en que se hace necesario internar al paciente en una institución. Por eso es importante llevar a cabo estudios no sólo con pacientes que presentan la enfermedad en su forma moderada o severa, sino ya desde que es en un principio diagnosticada.

1.- Fármacos que protegen el sistema colinérgico: Son los fármacos de elección para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, y actúan sobre la enzima que degrada la acetilcolina, llamada colinesterasa. Sin embargo, sus efectos no son precisamente espectaculares. Aproximadamente la mitad de los pacientes con enfermedad de moderada a severa muestran una ligera mejoría, mientras que el deterioro continúa cuando se deja de tomar el fármaco. Todos estos fármacos tienen efectos secundarios sobre el tracto digestivo, incluyendo náuseas.

  • Tacrina (COGNEX™), primera desarrollada, con efectos beneficiosos moderados y no efectiva en pacientes portadores del gen ApoE4. Puede ser tóxica para el hígado, por lo que se suele preferir los fármacos más actuales.
  • Donepezilo (ARICEPT™), es quizás la más utilizada, sus efectos son también modestos, pero ayuda a enlentecer la progresión de la enfermedad y reduce la necesidad de supervisión por parte de los cuidadores. Es igual de efectiva en los pacientes portadores del gen ApoE4.
  • Rivastigmina (EXELÓN™), es el otro fármaco más utilizado. Parece ser especialmente beneficioso en pacientes con enfermedad de progreso rápido, y puede mejorar el estado del paciente incluso en casos de enfermedad avanzada.
  • Metrifonato: puede mejorar el estado físico y mental de pacientes con la enfermedad de moderada a severa.
  • Galantamina: Además de actuar sobre el sistema colinérgico, actúa también sobre los receptores nicotínicos, que están afectados en la enfermedad de Alzheimer. Los ensayos han demostrado que puede mejorar tanto la memoria como alargar el periodo de tiempo hasta la pérdida de funcionalidad o aparición de síntomas conductuales.

Todavía faltan estudios que demuestren cuál de estos agentes es más beneficioso y presenta los menores efectos secundarios. (Ver bibliografía reciente)

2.- Antiinflamatorios no esteroideos: Se han propuesto estos fármacos tanto para la prevención como para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. Se sabe que estos fármacos, del tipo de la aspirina, ibuprofeno, etc., actuan bloqueando las prostaglandinas, que son factores de la respuesta inflamatoria que parecen tener una contribución importante en el Alzheimer. Sin embargo, un estudio del año 2000 mostró que estos agentes mejoraban las facultades mentales en personas mayores no detenían la progresión de la enfermedad en sí misma. (Ver bibliografía reciente)

3.- Ginkgo Biloba: Es una hierba medicinal con propiedades antioxidantes y de mejora del flujo sanguíneo cerebral. Algunos pequeños estudios muestran que podría mejorar ligeramente la memoria de los pacientes con enfermedad de Alzheimer, con resultados incluso comparables a los de la tacrina y donepezilo y sin sus efectos secundarios. No obstante, faltan estudios más completos al respecto, y hay que notar también que no por ser un "remedio natural" es inocuo, sino que necesita un adecuado control médico, por el riesgo, por ejemplo, de hemorragias, sobre todo cuando se usa al mismo tiempo que algunos fármacos anticoagulantes. (Ver bibliografía reciente)

4.- Nicotina: La nocotina actua sobre el sistema colinérgico y mejora la concentración y la memoria a corto plazo. Algunos estudios sugieren que protege las células nerviosas y ayuda a prevenir la formación de beta-amiloide. (Ver bibliografía reciente)

5.- Otros fármacos en investigación: En la actualidad se están estudiando, con resultados más o menos prometededores, otros fármacos como la propentofilina, citicolina, factor de crecimiento nervioso, melatonina, etc. (Ver bibliografía reciente)

6. Procedimientos experimentales: La TENS (estimulación eléctrica nerviosa trascutánea), utiliza impulsos eléctricos de baja intensidad y algunos estudios sugieren que puede producir una mejora de la depresión, sueño, memoria, etc, en la enfermedad de Alzheimer en sus etapas iniciales, pero no así en las avanzadas. También algunos estudios en fase muy inicial han mostrado como prometedora la derivación ventrículo-peritoneal de bajo flujo, es decir, un cortocircuito que desvía el líquido que baña el cerebro hacia la cavidad abdominal, con lo que, en teoría, se consiguiría eliminar o "lavar" al menos parte de la beta-amiloide. (Ver bibliografía reciente)

7.- Tratamiento sintomático del Alzheimer:

  • Depresión: Una depresión mayor con demencia puede ser una manifestación precoz de la enfermedad de Alzheimer en personas mayores. Algunos autores piensan incluso que se puede retrasar la progresión de la enfermedad utilizadondo un doble tratamiento a base de antidepresivos, sobre todo fluoxetina, y donepezilo.
  • Apatía: A menudo confundida con la depresión, pero más común en pacientes de Alzheimer que ésta, se caracteriza por una falta de emociones, interés y entusiasmo, más que por la tristeza o desesperanza propias de la depresión. Puede ser tratada con fármacos como el metilfenidato.
  • Síntomas psicóticos: Éstos incluyen fugas, irritabilidad y agresiones, alucinaciones, etc. Han venido siendo tratados con los fármacos antipsicóticos tradicionales, como el haloperidol, que pueden presentar graves efectos secundarios. Actualmente se prefieren los antipsicóticos de nueva generación, tipo risperidona u olanzapina, que mejoran significativamente estos síntomas sin tantos efectos secundarios. La carbamezepina y otros anticonvulsivantes pueden ser también efectivos en la agitación y demencia.
  • Trastornos del sueño: Parecen ser mejorados mediante a la exposición a una luz intensa durante las horas del día. También se están empezando a realizar ensayos con melatonina, hormona que contribuye a desencadenar el sueño en las horas nocturnas. En general pueden ser tratados con benzodiacepinas de acción intermedia o corta, como el lorazepam , que también serán útiles por su efecto ansiolítico. Se desaconsejan las de acción larga, tipo diazepam.

Puede visitar aquí una base de datos de ensayos clínicos en la enfermedad de Alzheimer.

Ir a página anterior

Ir a página siguiente  
Subir al inicio de la página

 

Separador
Colinesterasa
Colinesterasa
Ampliar imagen