Prácticamente
todo el mundo hemos dicho y oído algo así como "lo siento,
perdóname pero se me ha olvidado. Es que tengo un Alzheimer galopante".
Esta frase o similar, es algo que decimos cuando se nos ha olvidado algo o "varios
algos" y pensamos que nuestra memoria no es la que era y lo que es peor,
que cada día que pase irá a peor y recordaremos muchas menos cosas
teniendo que recurrir a agendas, posits y demás inventos que puedan sustituir
a la memoria perdida. Sin embargo, la enfermedad de Alzheimer es una realidad
mucho más dramática de lo que estas expresiones, dichas con cierta
ligereza, dejan entender. Este especial de Tecnociencia, está dedicado
precisamente a esta terrible enfermedad que crece de forma alarmante. Por ejemplo,
los estudios de prevalencia
realizados en los últimos 70 años (desde 1945) coinciden en señalar que el aumento
progresivo de las demencias corre paralelo con el incremento de la edad. Así,
el número de pacientes con EA será una variable en gran medida dependiente de
la distribución de edades de una población determinada, estimándose, por
ejemplo, por la OMS
que la población mundial mayor de 65
años podría ser de cerca de mil millones de personas para el
año 2020.
Actualmente, se estima que padecen la enfermedad de Alzheimer
13.5 millones de personas esperándose una cifra de 36,7 millones para el
2050. En Estados Unidos, y de
acuerdo con la Oficina de Evaluación Tecnológica del Congreso Norteamericano
(U.S. Congress Office of Technology Assessment) hay entre 4 y 6.8 millones de
personas dementes. Durante el curso de la enfermedad, los gastos médicos y de
servicios sociales por paciente son de aproximadamente $47,500. Los costos directos
e indirectos para el cuidado de dichos pacientes en los EEUU sobrepasaron 67 millones
en 1991. En 1994, el costo total de la enfermedad de Alzheimer superó 82.7 billones.
La enfermedad de Alzheimer es una patología degenerativa cerebral
irreversible. De progresión lenta e inexorable, la enfermedad afecta de
modo difuso a las neuronas- células nerviosas- de la corteza cerebral,
así como otras estructuras adyacentes. Esto provoca un deterioro de la
capacidad del sujeto para el control de las emociones, reconocimiento de errores
y pautas de conducta y coordinación de los movimientos y memoria, que es
lo que en conjunto se conoce como demencia. Por último, se acaba perdiendo
por completo la memoria y las facultades mentales superiores. Esta enfermedad
fue descrita por primera vez por Alois
Alzheimer en 1906. Ya a partir de 1901 se había ocupado Alzheimer de
una enferma llamada Augusta D.
ingresada a los 51 años en el Hospital de Franckfurt con un grave y progresivo
cuadro de deterioro mental que incluyó pérdida de memoria, desorientación
temporoespacial, paranoia, alucinaciones y delirios y lenguaje incoherente. Al
fallecer esta paciente en 1906, su cerebro le fue remitido a Alzheimer para su
estudio, dando así lugar a la primera descripción anátomo-clínica
de lo que pasó a conocer, a partir de la edición de 1910 del Manual
de Psiquiatría de Kraepelin,
como "enfermedad de Alzheimer". En su estudio, Alzheimer mostraba la
asociación entre esa clínica determinada y una serie de cambios
morfológicos en la corteza cerebral. En 1911 describió un segundo
caso y en ese mismo año Fuller publicó la primera revisión
de 13 casos de la enfermedad. |